Santa Lucía y sus procesiones

En el barrio de Barracas, al Sur de la Ciudad, se celebra todos los 13 de diciembre las fiestas patronales de su parroquia insignia. Las procesiones comenzaron cuando antes de ser parroquia y te contamos un milagro y algunas historias

Pastor Obligado (gobernador del  llamado Estado de Buenos Aires) describía, en sus memorias, la tradicional procesión de la virgen siracusana:

Y es de esta capilla de Santa Lucía, que sacaban la pequeña imagen el 13 de diciembre de 1838, entre repiques, bombas, cohetes y camaretas, orquesta de negros y mulatos con bombos, platillos y chinescos delante, y abastecedores, matarifes y devoto paisanaje a la retaguardia.

Años antes, cuando fueron prohibidas las corridas de toros que solían organizarse para celebrar las fiestas de Santa Lucía, comenzaron a realizarse carreras de sortijas, en un trayecto que iba desde la esquina de “La Banderita” (Suarez y Monte de Oca) hasta la quinta de Casajemas (Iriarte y Montes de Oca), siendo luego la “argolla” ofrendada a la virgen.

El domingo 12 febrero de 1871 tuvo lugar la que fue llamada “Procesión de la sequía”. En esa época había comenzado en San Telmo y Monserrat a registrarse las primeras muertes producto de la fiebre amarilla. Por tal motivo ella el capellán,  el juez de paz junto a muchos vecinos organizaron un oficio religioso con procesión para implorar por la lluvia que pusiera término a la sequía que asolaba al país y el fin de la epidemia.

La Santa fue sacada en solemne procesión a las seis de la tarde por la calle Larga, concurriendo todo y lo mejor de Buenos Aires. Comenzó la procesión bajo un cielo azul y despejado. Al terminar cayó una lluvia torrencial en la parroquia al igual que en el resto del país, que hizo unir en una misma plegaria la petición y la acción de gracias

relata un escrito de la época.

En diciembre de 1883 se celebraron solemnemente las fiestas centenarias de la capilla. Los diarios anunciaron el programa preparado entre los días 13 y 16, indicando:

Las fiestas estarán espléndidas y la iluminación será mucho más profusa que en los años anteriores, debido a que la Intendencia Municipal ha tenido a su cargo la colocación de los arcos y pago del alumbrado.

Los actos incluyeron salvas de bombas, repiques de campanas, cánticos por los fieles que esperaron la salida del sol el día 13. Luego una gran peregrinación partió desde la Inmaculada Concepción (Independencia y Tacuarí) y llegó hasta la capilla, donde se realizó una solemne ceremonia. Hublo luego  juegos populares con calesitas, cucañas, trapecios, rompecabezas, carpas, palos enjabonados y otras diversiones al atardecer, corso a lo largo de la avenida, con la actuación de varias bandas.

Por la noche, fuegos artificiales. La avenida, en toda su extensión, estuvo adornada con arcos triunfales, cubiertos de mirto y laurel; coronas de flores, estandartes y gallardetes; y que el pavimento sería regado y alfombrado de hinojo, colocándose banderas de todas las naciones.

Authorbaiglesias

I am Miguel Cabrerta Journalist and BA IGLESIAS founder`s . Currently living in Buenos Aires, Argentina. My interests range from religious tourism to writing. I am also interested in sports and running.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.