La Catedral de San Isidro

La Catedral de San Isidro Labrador, en la provincia de Buenos Aires, tiene una rica historia cargada de misticismo y milagros. Como siempre pasa cuando nos dedicamos a investigar sobre la historia de los templos las historias encontradas son directamente proporcionales a los años transcurridos. Y esto pasa con la Catedral de San Isidro cuya historia se remonta a finales del siglo XVII. Lo que leer{as tendrá como sustento histórico las investigaciones de Bernardo Lozier Almazán, miembro de la Academia Nacional de la Historia.

La leyenda

Un español Domingo de Acassuso Terreros, siendo miembro de la milicia española en el Rio de la Plata debe patrullar las barrancas de los pagos de Montes Grandes (San Isidro), para controlar la presencia de buques portugueses. Una tarde cansado del trajín decide descansar bajo la sombra de un Espinillo (su flor está representada en el escudo del partido). Cae en un profundo sueño y en él, el patrono de su familia aparece y le pide construir allí un templo bajo su advocación. Domingo le dice que el no dispone de fortuna para hacerlo. El Santo le dice que lo hará cuando disponga de ella.

El Milagro

Crédito Alejandra Aruj

Años más tarde Domingo de Acassuso deja la milicia para poner un negocio, el tráfico de esclavos, junto a un almacén de ramos generales. Cierto día recibe un pedido del Alto Perú y, al abrirlo, descubre dos barras de oro entre la mercadería. Sorprendido recuerda la visión que tuvo bajo el Espinillo y lo interpreta como un regalo de San Isidro Labrador para concretar su pedido. Es así como Domingo de Acassuso el 14 de octubre de 1706, según consta en actas, rubrica la escritura de fundación de la Capilla y Capellanía de San Isidro Labrador. Domingo de Acassuso también hace su aporte en la Ciudad, es el bienhechor de la parroquia de San Nicolás de Barí.

Nace la Catedral de San Isidro Labrador

Ese 14 de octubre es el hito fundacional de la localidad al Norte del Gran Buenos Aires. Domingo no pudo ver concretado su deseo ya que fallece inspeccionando la obra de construcción, del Templo Porteño, al caer de un andamio en 1727.

El 23 de octubre de 1730 el Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires la transforma en sede parroquial. La construcción original estuvo en pie hasta 1895, cuando se decidió demolerla. El mismo final que tuvo el templo construido en Buenos Aires.

Se formó una comisión pro-templo con damas de la alta sociedad porteña y en octubre de 1895 se colocó la piedra fundamental del actual templo. La primera misa se celebra el 14 de mayo de 1898, y el templo queda definitivamente concluido y se consagra el 20 de octubre de 1906.

Cincuenta y un años después se crea la Diócesis local, convirtiendo el templo en Catedral y en 1963 se declara Lugar Histórico Nacional.

Características arquitectónicas de la Catedral de San Isidro

Capilla del Altísimo

Los arquitectos Jacques Dunant y Charles Paquin, responsables también de la Catedral de Mercedes Lujan, son los artífices de esta belleza arquitectónica. El estilo, por el origen de sus ideólogos, es Neogótico francés-germánico. La planta es de cruz latina, con transepto-crucero y ábside circular. El frontis impresiona por su torre central, reloj, campanario y el magnífico rosetón. Este es un magnífico conjunto compuesto por un núcleo central, doce pétalos, doce corazones y doce pequeños triángulos. Parece un inmenso sol, cuyos rayos se extienden e iluminan la creación

La nave central es ojival, típico del gótico, y la mayoría de sus vitrales son de las casas Mayer (Alemania) y Bergés (Francia). En los del ábside la figura de Cristo resucitado preside el centro. En las paredes laterales se encuentran las imágenes de Nuestra Señora del Carmen y San Isidro Labrador. La roseta está incorporada y en ella aparece el Espíritu Santo. Cristo es presentado triunfante, con la cruz en su mano, indicando que ha vencido a la muerte. Sus pies se apoyan sobre la tierra para significar que está en este mundo porque aún no subió al cielo. Los colores brillantes de todo el vitral señalan la alegría y el gozo de la resurrección, que se rememora en cada Pascua.

Descubrimiento sorprendente

Con motivo de la puesta en valor realizada a principios de este siglo se accedió a levantar la piedra fundamental. En el interior había una caja metálica con tres periódicos: “El Diario” del 5 de octubre de 1895, “La Prensa” y “El Correo Español” ambos del día siguiente. En el primero y segundo se encontraron noticias de la colocación de la piedra.

También había cinco monedas de la época de 50, 20, 10, 2 y 1 centavos; así como una medalla de cobre que dice en el anverso: “San Isidro Labrador” y en el reverso: “Iglesia de San Isidro – 15 de mayo de 1894” con la antigua iglesia parroquial. También otras dos de tipo religioso, dos pequeños relicarios y un anillo de metal dorado. Todo esto, hoy, se conserva en el Archivo Parroquial.

Agradecemos la colaboración de Bibiana Mabel Grippi y Marcela Silvia Tarafa

2 comentarios en «La Catedral de San Isidro»

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