Clarisas en la iglesia San Juan Bautista

Claustro de San Damián, donde nace la Orden
Claustro de San Damián, donde nace la Orden

Las Clarisas u Orden de Santa Clara o de las Hermanas Pobres de Santa Clara, la fundada San Francisco de Asís y Santa Clara en 1212. Como el IV Concilio de Letrán prohibía nuevas Reglas, las Hermanas Pobres tuvieron que profesar la Regla de San Benito. Esta incluía el título de abadesa y la posibilidad de poseer propiedades. Para evitar lo último, en 1216 Santa Clara obtuvo del Papa Inocencio III el “privilegio de la pobreza” para su monasterio de San Damián. Entonces nadie las podía obligar a tener rentas y propiedades.

Clarisas en Buenos Aires

Vista del templo desde los jardines del hotel Intercontinental
Vista del templo desde los jardines del hotel Intercontinental

En 1749 las clarisas llegan a Buenos Aires, procedentes de Chile y España, una veintena de religiosas Clarisas. Ellas tuvieron cobijo en una pensión de la ciudad. Su propietario era Salvador del Castillo. A los pocos días las invitaron a alojarse en la parroquia de San Nicolás de Bari.  Una Cédula Real las autorizaba a fundar su hospicio «en la quadra de tierra en que se halla la Yglesia de San Nicolás de Bari». Antes de hacerlo, las religiosas presentaron un escrito al Cabildo:

«aquel sitio en los arrabales y extremo de la ciudad terreno sumamente bajo que aún en lo más vigoroso del verano conserva la humedad de la lluvia del invierno. Dificultando, en ambos tiempos, el tránsito por los muchos pantanos de las calles. Además, el río único de donde se provee la población, está lejos del convento, lo que requería mantener dos hombres con dos caballerías que continuamente estuviesen llevando agua para todo el gasto».

El Gobernador José de Andonaegui opinó que el barrio de San Nicolás «era de gente común y pobre que se mantiene de la matanza del ganado para las carnicerías», y ello «causaría el alboroto, malos olores y grave inquietud y perjuicio a las Religiosas»; sobre carecer de «agua para beber, guisar y labar», pues «los pozos de este país, por lo salobre de ellos, son inútiles para todo».

De cómo llegan a San Juan Bautista

Planteados los inconvenientes, la Superiora relata lo siguiente:

«sucedió que el cavallero Don Juan de San Martín, Maestre de Campo de Milicias, vino a este hospicio y nos ofreció gratuitamente hacernos donazión de la Yglesia del Señor San Juan, que fabricó a su costa, siendo con la condición le mantuviéramos su culto en ella».

Pared conservada del convento NS del Pilar
Pared conservada del convento NS del Pilar

Este ofrecimiento era ideal para la Orden. Porque, en contraste con el barrio de San Nicolás, «la mayor parte de la quadra en que está fabricada la Yglesia de San Juan es despoblada y limpia, a excepción de algunas pequeñas casas que, por aora, no se necesitan para la fábrica completa de nuestro Monasterio, y todo el expresado terreno está en paraje elevado».

La palabra del Rey

Los pedidos se elevaron al rey Fernando VI. Éste el 22 de marzo de 1753, previo dictamen de su Consejo de Indias, resolvió aprobar la permuta que le solicitaban las reverendas capuchinas. Entonces las clarisas se instalan en la Capilla construida por Juan de San Martín. Ese año se mudaron al nuevo Convento de Nuestra Señora del Pilar. Allí vivieron en clausura hasta 1982. Hoy, lo que queda, pertenece a la congregación de los padres del Sagrado Corazón de Jesús de Betharram. Pero su destrucción es otra historia.

Datos Curiosos

En 1753 se censaron 37 religiosas. 33 argentinas, 1 española de Cádiz, 2 uruguayas de Montevideo y 1 italiana de Genova. El registro tomado ese dia muestra en la columna de «estado civil» la palabra «religioso», en lugar de soltera. En la columna de sexo, pone «mugeril». Hay una anotación inicial del censista en el margen izquierdo de la planilla que dice así:

«Número de las religiosas: 37. Capellán: Don José Benito Godoy, español de nación. Sirvientes, 4: Don José Villarino y Don Manuel Martínez, español, y Don Juan…Blanco, hijo de Buenos Ayres, y José María Moreno, hijo también del mismo país».

En el margen derecho, al final de la columna que designa las ocupaciones de las censadas en el convento, el censista agrega, seguramente por instrucción del Capellán:

«el principal de rezar el oficio, orar, oír misa, asistir a los actos de Comunidad. Y demás exercicios que tienen diarios, y les impone su estado».

Como en todos los conventos de monjas, están censadas sólo con su nombre religioso: «Sor…». No se menciona su nombre y apellido de bautismo. En una cripta se encuentran los cuerpos de un centenar de religiosas enterradas allí entre los años 1756 y 1899.

2 comentarios sobre “Clarisas en la iglesia San Juan Bautista

    • el 12/23/2017 a las 9:39 am
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      Eva muchas gracias por tu comentario! La cripta no esta abierta al publico

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