Augusto César Ferrari, su mural en Caballito

Augusto César Ferrari era un pintor y arquitecto italiano nacido en Módena. En 1914, escapando de la guerra llegó a Buenos Aires. Había estudiado arquitectura en la Universidad de Génova, y como pintor en la Real Academia Albertina de Bellas Artes. Después de casarse en Buenos Aires se radicó en Córdoba donde realizó muchos templos. El más importante  es iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. Conocida como la Iglesia de los Capuchinos. Declarada como Primer Maravilla Artificial de la capital cordobesa.

Iglesia Sagrado Corazon de Jesus – Buenos Aires 600 – Córdoba Capital

Primera parada, Caballito

Pocos saben que Caballito es el sitio donde se guarda un tesoro artístico único en el mundo. Se trata de un mural que decora la capilla del colegio Divino Rostro, ubicado en la esquina de Gallardo y Marechal. Es único porque está confeccionado íntegramente en grafito Su nombre es “La beneficencia a través de los siglos”. Su autor, Augusto César Ferrari. La ley 4025/2011 del GCBA lo declaró Patrimonio Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

ferrari en Divino Rostro.JPG
La Beneficencia a través de los siglos

Este fue su primer trabajo en la ciudad y el menos conocido. Su nombre se hizo famoso en Buenos Aires cuando encaró el proyecto de puesta en valor de la parroquia San Miguel Arcángel.

Sobre el Divino Rostro

El Instituto Divino Rostro lo creó la Asociación de la Imagen del Divino Rostro que fundó Angiolina Astengo de Mitre. Que fuera esposa del Ingeniero Emilio Mitre y Vedia hijo del presidente Bartolomé.

divino rostro altar del presbiterio
Detalle del altar del presbiterio

La piedra fundamental se colocó el 26 de agosto de 1914. Y lo inauguró, el 15 de julio del año siguiente, monseñor Antonio Espinosa.

El diario La Nación en un artículo de ese año decia «En las calles Chubut y Campichuelo junto al parque Centenario, yérguese apenas terminado, un edificio cuya extraña arquitectura denuncia a primera vista la mano y el criterio utilitario de un ingeniero, hondamente preocupado por el difícil problema de aprovechar lo mejor posible un terreno de corte sui generis adaptándolo a las necesidades de una escuela modelo. En el centro de esa construcción de plan tan original se levanta una cúpula que abriga, si es que por si sola no constituye, una capilla hacia la cual convergen todos los corredores de la casa.

En esa capilla, por fin, hace unos cuantos meses que trabaja afanosamente un pintor de Turín, el profesor A.C. Ferrari, encargado por la sociedad del Divino Rostro (a quien pertenece el edificio) de decorar ese nuevo templo que en breve debe abrir sus puertas al público

3 comentarios en “Augusto César Ferrari, su mural en Caballito

Tu comentario es muy importante para nosotros

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: