San Carlos Borromeo, otra historia salesiana

Según relata Carlos Manuel Trueba en su libro “Almagro: el pasado que perdura”,  el terrateniente portugués Carlos Dos Santos Valente construyó una capilla, dedicada a san Carlos Borromeo, a principios del siglo XIX. Los bienes de este rico comerciante incluían una quinta que se extendía hasta las actuales calles Virrey Liniers y Billinghurst, y las avenidas Díaz Vélez, Medrano, Castro Barros e Hipólito Yrigoyen, donde se ubicaba la capilla mencionada.​ En 1809, la quinta fue comprada por Juan Bautista Ferreyra y, embargada en 1812, quedó en manos de Miguel Marín, un vecino de la zona.

En 1834 y a efectos de reemplazar el Camino Real de Oeste, el gobierno de Juan Manuel de Rosas dispuso la apertura de un camino recto que atravesó el centro de la que fuera la quinta de don Carlos Dos Santos Valente. Como consecuencia de la apertura de ese camino la mencionada quinta quedó dividida en dos: la parte sur fue comprada el 29 de agosto de 1838 por Miguel Ángel Rodríquez, en tanto que el 28 de septiembre de 1839 el acaudalado criollo Julián de Almagro adquirió la parte norte. La mayoría de los historiadores sostiene que de su apellido se habría originado el nombre del barrio de Almagro.​ Por entonces, la zona era eminentemente rural. En ella se encontraban tambos y almacenes, que alternaban con quintas de árboles frutales, terrenos de labranza, alfalfares y algunos hornos de ladrillos.

Hacia 1870, la actual calle Quintino Bocayuva de la ciudad de Buenos Aires –en cuya esquina con la avenida Hipólito Yrigoyen se construiría la basílica– se denominaba «Estebarena» en razón del apellido de los dueños del lugar. El 8 de junio de 1871, un grupo de veinticinco vecinos designó la primera comisión iniciadora de la «Sociedad Progresista de la Villa de San Carlos». El 29 de junio se aceptó el terreno donado por don Martín Estebarena para la construcción de una iglesia, cuya escritura a favor de la sociedad se realizó el 15 de marzo de 1872.

En 1878 la Sociedad Progresista de la Villa de San Carlos, descontenta con la atención que les brindaba la parroquia de Flores y parece que bastante endeudada, decidió ofrecer a los salesianos la iglesia de San Carlos y anexos: las deudas se pagarían con la cuarta parte de los ingresos de la misma iglesia siendo garante Martín Estebarena ante los acreedores. En marzo de dicho año se estableció como vicepárroco el padre Esteban Bourlot, quien desarrolló una actividad tan notable que el 8 de mayo el arzobispo Aneiros erigió a San Carlos como parroquia, independizándola de la de Flores y nombrándolo cura párroco.

Mas tarde se mudó el asilo y la Escuela de Artes y Oficios que la congregación tenia en la calle Tacuarí, concentrando todo en San Carlos. Las Conferencias Vicentinas aportaron doscientos mil pesos (de esa época) para adquirir, a los mismos Estebarena, un terreno al norte, sobre la actual Don Bosco, y otro en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Yapeyú.

En este último se instalarán provisoriamente, ya en 1880, las hijas de María Auxiliadora que en 1883 se mudan a la manzana de enfrente, calle Yapeyú por medio, mediante una manda testamentaria por 500.000 pesos de Petronila Rodríguez. Simultáneamente, los bayoneses vendieron a los salesianos el Orfanato Francés (en Don Bosco 4050) en 60.000 pesos, donde comenzó la edificación del colegio. Así, en el mismo año 1878 en que se erigía la parroquia se trasladaban a la nueva sede los alumnos de Mater Misericordiae y de la escuela de Artes y Oficios de la calle Tacuarí, dando origen a la más que centenaria institución que originó, entre otros, al Instituto Salesiano de Artes Gráficas, pionero y maestro de la disciplina.

A partir de entonces se agregarían en las cercanías nuevas fundaciones, cuya reseña excedería los límites de este trabajo, proceso que encontró su culminación el 24 de junio de 1901, cuando se puso la piedra fundamental del nuevo templo, la “Basílica de María Auxiliadora y San Carlos Borromeo” en Hipólito Yrigoyen y Quintino Bocayuba que es una joya de estilo románico lombardo, obra del arquitecto salesiano Ernesto Vespignani.

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I am Miguel Cabrerta Journalist and BA IGLESIAS founder`s . Currently living in Buenos Aires, Argentina. My interests range from religious tourism to writing. I am also interested in sports and running.

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