San José de Flores, datos curiosos de la basílica

Isidro Lorea, el ebanista, dona la primer imagen de San José al templo. En ese momento la capilla comenzaba a funcionar. Estaba en la esquina de Rivera Indarte y Rivadavia. Esa imagen la quitó el Padre Jose Grela, colocando en el altar mayor una pintura. Un año después al hacerse cargo el Padre Herrera, restituye la imagen del patrono al altar mayor.

Rómulo Carbia en su libro San José de Flores, bosquejo histórico  afirma: “algún tiempo después una tal Señora de Montenegro obsequia una nueva imagen” con la condición expresa de llevarse la primitiva.

Lo cierto, como ha pasado en muchos casos, nada se sabe de aquella primera imagen. De la segunda hay una foto pequeña en el libro de Carbia. Allí vemos un San José de vestir, de pié y dando su mano al Niño Jesús que está junto a él.  Esta imagen, según el autor la dona la familia de quien sería el obispo Juan Nepomuceno Terrero y Escalada. Esto ocurrió alrededor de 1830, poco antes de la inauguración del templo anterior al actual. Esta imagen presidió el altar mayor hasta 1879 fecha de su demolición.

san jose. baiglesias
Imagen de San José

El San José que preside el altar mayor lo donó Clementina Meeks de Forrester en 1883. Los diarios de la época cuentan que cuando se inauguró el templo la imagen estaba en lugar destacado. Sobre la pared del fondo del presbiterio, donde todavía no se había construido el retablo mayor. Es una bellísima talla de madera, más grande que el tamaño natural, y que costó cuarenta mil pesos de la época.

Otros Datos de interés

Escudo real de la Basílica

Fue elevada a Basílica menor, el 20 de enero de 1912 por el Papa san Pío X. Lo hizo efectivo el Arzobispo de Buenos Aires Monseñor Mariano Antonio Espinosa. El párroco Daniel Figueroa,  la decoró y embelleció tal como hoy se encuentra. Ese año llegaron desde Roma la imagen de Santa Columba y las reliquias insignes que se conservan en su interior. El obsequio lo hizo Monseñor Antonio Sardi, obispo de Agnani, en Italia donde las monjas cistercienses las tenían en un santuario

En el escudo real de la Basílica se cruzan la vara florecida del Santo Patrono con la llave pontificia. Cubre a ambas una umbella basilical a medio abrir. Este escudo se repite en diversos lugares de la basílica, por ejemplo: en el remate de las puertas de la sacristía y del camarín del santo. En el reverso de los estandartes parroquiales, las puertas del frente del templo y el nicho central de San José en el altar mayor.

Inmaculada Concepción de María

En 1916, el 1° de julio, la Basílica fue consagrada al Sagrado Corazón de Jesús. Con motivo del 150° aniversario, en 1956, la imagen de San José que preside el altar mayor del templo, recibió la coronación pontificia. Se inauguró al mismo tiempo el Camarín de San José y el Bautisterio.

Entre los años 1996 y 1997, dicho camarín vio acrecentada su belleza por la serie de pinturas realizadas por artistas ucranianos.

Por Resolución 58/2006, en el año de su bicentenario se declaró Sitio de Interés Cultural. El 15 de agosto de 2011 se inauguró el Altar de la Inmaculada Concepción.

San José, esposo de la Virgen María.

Oriundo de Belén, José pertenecía a la estirpe del rey David. Según expresión de los evangelistas, era un artesano, pobre de bienes materiales, pero su gloria estriba en haber sido esposo de la Virgen María y padre adoptivo de Jesús. El Evangelio lo llama «varón justo». Su misión consistió en proteger el nacimiento e infancia de Jesús y velar por el honor y prestigio de María. Después desapareció calladamente, como había vivido. Nada se sabe de su muerte. Ciertos indicios, sin embargo, llevan a la conclusión de que habría muerto en el momento en que comienza la vida pública de Jesús. Pío IX lo proclamó patrono de la Iglesia Universal.

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