Catedral Nuestra Señora de la Merced, Bahia Blanca

La iglesia Catedral Nuestra Señora de la Merced, está emplazada en el centro histórico de la ciudad de Bahia Blanca. Es patrimonio histórico y arquitectónico de la ciudad desde 1994. El templo es el lugar donde descansan los restos del fundador de la ciudad, coronel Ramón Estomba.

Seis años después de la fundación de la ciudad (1889), un grupo de fieles católicos, moradores del fuerte de Bahía Blanca, solicitó al entonces Comandante de Fronteras, Juan Manuel de Rosas, la construcción de un templo. En 1834 se levantó un primer altar con troncos de algarrobo. En una simple construcción de adobe y paja se inauguró la primera Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, Redentora de los Cautivos Cristianos.

El motivo fundamental del establecimiento de un fuerte en Bahía Blanca fue el de asegurar un centro permanente de acción contra el nativo. Una contingencia probable para los habitantes de aquel fuerte, era la toma de cautivos en las constantes incursiones de los ranqueles para recuperar sus territorios tomados. De allí surge la advocación de la Virgen para redimir a los cristianos cautivos.

Nuevo Templo

En 1837 un huracán generó daños significativos en la precaria construcción pero se logró reparar parcialmente. Se colocó una imagen de la Virgen con la cual se organizó una procesión alrededor de la plaza, en septiembre de 1842. Esta manifestación se conserva en forma de tradición en la ciudad de Bahía Blanca.

A fines de 1850 el Dr. Sixto Laspiur impulsó la construcción de un nuevo templo en el mismo solar, debido a la necesidad de ampliar el existente. Los planos son del ingeniero Felipe Caronti, quien además dirigió la obra. Consistía en una sola nave, con dos campanarios, y entre ellos, rematando sus pilares, un clásico tímpano. Sus paredes, de un metro de ancho, eran de mampostería de ladrillo asentado revocado en barro.

Con el constante crecimiento de la ciudad se multiplicaron las necesidades espirituales de la población, principalmente porque la corriente inmigratoria había traído consigo la acendrada fe católica de los mayores. Una reforma de las jurisdicciones eclesiásticas de la Argentina propició la creación de la diócesis de Bahía Blanca. La parroquia pasó a ser la Catedral Nuestra Señora de la Merced. A principios de 1900, se decidió construir un templo de mayores dimensiones.

Catedral Nuestra Señora de la Merced el templo definitivo

Se encomendó el nuevo proyecto al arquitecto Luis Peprani, quien diseñó una fachada con dos torres laterales y un cuerpo central en dos niveles, que se coronan por un amplio frontis rematado por un grupo escultórico de la virgen y dos ángeles del escultor Quintino Piana. En el año 1929 se habilitó el campanario y se colocó finalmente el reloj en la torre. La firma Chiappani de la ciudad de Trento, Italia, se encargó de fabricar artesanalmente las cinco campanas que se colocarons en 1908 a diferentes alturas, en una de las torres laterales.

A lo largo de su vida en servicio no se realizaron tareas integrales de conservación y mantenimiento en la Catedral Nuestra Señora de la Merced considerado patrimonio de la ciudad. A partir del 2002 comenzó un relevamiento de la Catedral Nuestra Señora de la Merced para recuperar y poner en valor al edificio de más de 150 años de edad. Los trabajos de remediación se plantearon en etapas y se abordaron las soluciones a los diferentes deterioros encontrados se concluyeron en 2010.

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