Parroquia San Ildefonso

La piedra fundamental del edificio, tal cual reza en una placa, fue colocada en el mes de agosto de 1892, situándolo entre los ejemplos más antiguos de estilo neo-gótico de la ciudad. Pertenece a la orden de las Hermanas Terciarias Franciscanas de la Caridad. El terreno fue donado por Manuela Islas de Pintos, con la condición de que llevara el nombre de San Ildefonso, que era el de su padre, español de origen.

Fue cedido por el término de 50 años al Arzobispado de Buenos Aires para fundar la actual parroquia. En esta cesión también se anexaron algunas dependencias, pertenecientes a dicha congregación, que fueron reformadas para dar cabida a las distintas actividades parroquiales. Estas obras fueron bendecidas e inauguradas por el Cardenal Juan Carlos Aramburu el 29 de abril de 1983.

La imagen del Inmaculado Corazón de María que se venera en la parroquia, fue robada de un tren que la llevaba a Salta -según la tradición- abandonada en un basural y luego recibida en custodia por las Hermanas Franciscanas en el año 1896.

En 1996 el Cardenal Antonio Quarracino, a pedido de su párroco, instituye como patronos secundarios de dicha parroquia a San Joaquín y Santa Ana.

El edificio, exteriormente, aparece dominado por una torre que se eleva en el centro de la estrecha fachada. El interior es sencillo pero no por ello menos hermoso. Posee ventanales con vitrales importantes que representan ciclos de la vida de San Francisco, glorificación del santo patrono de la Orden Terciarias franciscanas y proclamación de las reglas de la citada orden. La presencia de dos santos franciscanos con una historia muy próxima a la de la fundadora de la orden (Santa Margarita de Cortona y Santa Rosa de Viterbo).

En cada una de las paredes laterales de la nave, se pueden visualizar seis hornacinas que culminan en lo alto, con los siguientes santos: Santa Ana, San Joaquín, San Antonio de Padua, Santa Isabel de Hungría, Santa Coleta de las llagas, Santa Rita de Casia, San José, Santa Clara de Asís, Santa Margarita de Cortona, San Roque, San Benito de Palermo y Santa Teresa del Niño Jesús.

Era una de las iglesias preferidas para dar misa por parte del que fuera Cardenal de la Argentina y a ahora Papa Francisco. El diario Clarín en su edición del 1 de Abril de 2007 menciona:

El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, reclamó hoy a la sociedad una mayor actitud de servicio y exhortó a los fieles a no creerse “poderosos” o “los mejores”, al presidir la tradicional misa del domingo de Ramos.

“La gente está cansada de tanta guerra, de tantas peleas y de tanto odio. Está cansada de tantas desuniones, de tanta gente abandonada, de tantos chicos que no tienen zapatillas o comen mal”, advirtió el cardenal durante la celebración eucarística que da inicio a la Semana Santa.

Además, el primado insistió en que “hay que mirar a los demás”, y recordó que “sólo aquellos que aman se bajan a quienes más necesitan, sólo quienes se dejan perdonar por Jesús pueden perdonar”.