Parroquia San Cayetano de Belgrano

La parroquia San Cayetano de Belgrano nació del corazón y la mente de un cura que supo ver que al barrio le estaba haciendo falta un lugar de encuentro con Dios. El padre Alberto Manuella, con el apoyo del entonces párroco de la Redonda, Monseñor Filippo, encaró la construcción y organización de la nueva parroquia.

El 12 de agosto de 1972 fuera consagrado el templo definitivo. Diez años después de que la imagen de San Cayetano, donada por las hermanas siervas de San José, llegara a la primera casa donde había comenzado a funcionar la parroquia.

Hoy los restos del padre Alberto se encuentran en el atrio del templo parroquial. Los días 7 de cada mes, y en especial el 7 de agosto día de la fiesta grande de san Cayetano, la parroquia se agranda para recibir y abrazar a todos los que llegan hasta el patrono bendito del pan y del trabajo. Ese día la imagen del santo sale al barrio y recorre sus calles.

Es un templo moderno, edificado de acuerdo a las nuevas normas litúrgicas. Otra iglesia escondida detrás de un semblante de edificio público. El atrio elevado sobre la calle parece poco amable. Domina sobre un caótico nudo de calles que se aprietan para pasar debajo del puente ferroviario.

Descripción

El interior es una planta rectangular dispuesta sobre su lado menor. Estamos en presencia de una especie de “barroco hardcore” o “brutalista”. La planta es rectangular, tiene un primer piso que recuerda a un palazzo renacentista. Porque se deja ver planta baja como si este fuera el patio interno del palacio.

El arquitecto jugó con el hormigón en el techo dándole curvatura. Asi creó una sensación de profundidad. También el ventanal, que se encuentra al final, genera un efecto de flotación. Junto al cristo que esta suspendido en el altar. Este mismo efecto es utilizado sobre la escultura a San Cayetano. También en la pintura de la Virgen en el primer piso. Los relieves que del altar recuerdan a la pintura bizantina en la que se representaba a Jesús en actitud pedagógica.

En cuanto a las pinturas encontradas allí, se dividen en dos, sobre lienzo y sobre cerámica. La pintura sobre lienzo tiene una influencia renacentista. La pintura sobre cerámica tiene una anatomía no naturalista y en algunos casos fuertes y brillantes.