San Alfonso nace del deseo del Centro San Ignacio, de la Iglesia Regina Martirum. Ellos solicitaron un la curia autorización para construir una capilla en Parque Chas.

Entonces el 31 de julio de 1932, Monseñor Fortunato Devoto colocó la piedra fundamental. El 11 de diciembre del mismo año se inauguró la capilla bajo el título de La Purísima y de San Ignacio de Loyola. La misma quedo a cargo de la Compañía de Jesús. Dos años mas tarde se erigió como parroquia, pero sin funcionar como tal.

Durante 1939, Monseñor Santiago Luis Copello, inició las obras de construcción de una Casa de ejercicios espirituales para la Arquidiócesis. Copello ofreció la Casa a los Padres jesuitas. Ellos la rechazan por diferencias en la forma en que se la iba a edificar. Finalmente son los Padres Redentoristas quienes la ocupan. También se hicieron cargo de la atención de las misas de los domingos. Ese mismo año los jesuitas se retiran definitivamente de la parroquia.

Bendición

En enero de 1940 el Padre Emilio Viscontini es nombrado primer superior. Y el 21 de septiembre del mismo año el Copello bendijo la Casa de Ejercicios que llevó su nombre. La Parroquia paso a llamarse San Alfonso María de Ligorio. Las crónicas de la época relatan que a pesar de la lluvia, la ceremonia fue presenciada por un gran numero de concurrentes. La Municipalidad adhirió a los festejos, embanderando e iluminando el edificio parroquial. También colgó gallardetes por las calles adyacentes a pedido de la comunidad barrial.

El 31 de mayo de 1942, tuvo lugar la fundación de los Círculos Católicos de Obreros denominada “Federico Grotte”. En 1944 se amplió la Parroquia. En 1947  se redecora el templo. Tres años después Copello bendijo las tres campanas que posee. Una dedicada al Sagrado Corazón de Jesús en tono musical LA de 364 kilos. Otra dedicada a Nuestra Señora del perpetuo Socorro en tono RE bemol de 183 kilos. La tercera dedicada a San Alfonso en tono musical MI de 108 kilos.

En San Alfonso se venera la imagen de la virgen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de los padres Redentoristas.

El templo

Carlos Massa es quien contruyo el templo. El apela a un lenguaje románico en cuanto a la apariencia de castillo. Se enfoca en la vertiente lombarda catalana en tanto aplica una ornamentación geométrica y abstracta. Esto le permite experimentar sincréticamente con las vanguardias racionalistas europeas. Sus muros están enladrillados. Una elección que lo vincula con el expresionismo alemán.

La apariencia sólida del muro del templo no responde a una necesidad estructural edilicia, sino a un mensaje de tipo simbólico vinculado a la fortaleza de la institución Iglesia. El hecho de haber sido adoptado el Románico Lombardo en pleno siglo XX tiene un especial significado en la cosmovisión del Cardenal Copello en el debate ideológico de su época. Sólo una iglesia militante y disciplinada podía enfrentar y resistir un contexto de creciente secularización social.

San Alfonso María de Ligorio

San Alfonso nació en Marinella, Nápoles, en 1696. Brillante abogado, un día decidió renunciar y comenzó una vida dedicada a Dios. Tras ser ordenado sacerdote, fundó la Congregación del Santísimo Redentor (Padres Redentoristas). Escribió libros de moral, que son la base de la teología moderna en esta materia. Sus “Glorias de María” y sus “Visitas al Santísimo Sacramento” son libros que tuvieron gran difusión. Tras ocupar la sede episcopal de Santa Águeda, se retiró a la casa de su Congregación, en Nocera, Salerno, donde a la edad de 90 años murió en 1787. Gregorio XVI lo proclamó santo en 1839 y Pío IX en 1871 lo declaró doctor de la Iglesia. Es el patrono de los abogados.

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