Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro

Las Hermanas de Caridad de Nuestra Señora del Buen y Perpetuo Socorro, el 22 de mayo de 1901 llegan a Buenos Aires, procedentes de Roma. Encabezadas por Sor María Amada de la Cruz, son quienes levantaran el templo.

La Congregación, con el aporte de los fieles, encargan al arquitecto y presbitero Ernesto Vespignani el proyecto y dirección de la construcción del templo. Lo lleva adelante hasta febrero de 1925, cuando fallece. En octubre de 1909, Monseñor José Orzali bendice la piedra fundamental del futuro colegio. Y en mayo de 1912 el Superior de los Padres Redentoristas bendice la piedra fundamental del nuevo templo dedicado a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

Diez años después trasladaron los restos del Dr. Carlos Luna y de su esposa Armenia Camelino Vedoya de Luna a la bóveda que se construyó en la cripta de la iglesia, por ser ellos donantes insignes. El 15 de marzo de 1925 se consagran las campanas, que se denominaron “Trinidad, Francisca y María Julia”. Tres años después tuvo lugar la solemne bendición de la iglesia y consagración del altar mayor. También se celebró una Misa de comunión general y bendición de las imágenes del templo. El 12 de octubre de 1928, Monseñor Botaro, firma el decreto de erección canónica como parroquia

En el año 2015 se colocó y bendijo una imagen de San Juan Pablo II en uno de los laterales. Está realizada en cerámica y pintada a mano.

Historia del Ícono

​Cuenta la tradición que un comerciante roba de una iglesia la imagen milagrosa, venerada en la isla de Creta (Grecia) y la lleva a Roma (Italia), en el siglo XV. Una fuerte tormenta azota la nave que lo traslada. Ante el temor de naufragio, pide a la Virgen que lo salve. Las aguas se calman milagrosamente y llega a destino.

Cuando el mercader enferma, le confía la imagen a una familia. La Virgen se aparece en sueños a una niña. Le pide ser venerada en la Capilla San Mateo, ubicada entre Sta. María la Mayor y San Juan de Letrán (en Roma-Italia). Y desea ser llamada Madre del Perpetuo Socorro.

El Icono de la Virgen es colocado para su veneración, en la Capilla San Mateo el 27 de marzo de 1499. Permaneciendo allí hasta la invasión y destrucción de la misma por las fuerzas napoleónicas en 1798.

Los Padres Agustinos rescatan la imagen y la llevan a un Monasterio. Los Padres Redentoristas llegan a Roma en 1855. Construyen un templo en honor a San Alfonso María de Ligorio (fundador de la Orden a la que pertenecían) en el lugar del destruido templo de San Mateo. Al enterarse de la existencia del Icono, desean venerarlo.

En 1865 los Superiores Redentoristas piden al Santo Padre Pio IX la tenencia del Icono para su veneración. El Papa accede y ordena que la imagen sea enviada a la iglesia de San Alfonso. El Icono retorna, así, al lugar por “Ella” elegido.

La devoción a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se extendió rápidamente por todo el mundo. Se levantaron iglesias y santuarios, se establecieron Cofradías donde se reza la Novena Perpetua en su honor.

El 14 de mayo de 1975 queda establecido el 27 de junio como festividad de la Virgen del Perpetuo Socorro.

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