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Las Iglesias de Buenos Aires estan llenas de historias, conocelas

Parroquia Nuestra Señora de la Salud

La historia de la comunidad se remonta a la llegada de una imagen de Nuestra Señora de la Salud realizada por un escultor de Nápoles. Copia fiel de la que se venera hoy en Benevento, Italia, cruzó los mares para instalarse en la Argentina, en la parroquia que llevaría su nombre. En 1927, la Liga Cooperadora del Culto Católico compró siete lotes en la calle Marcos Sastre e impulsó la construcción de un oratorio y un salón sencillo construido con chapas de Cinc.

El primer sacerdote que tuvo la comunidad fue el presbítero Antonio Roselli, quien una vez designado, se abocó a trabajar en el crecimiento de la parroquia. Asistía los domingos y días festivos para celebrar la misa; con dedicación, fundó algunos grupos como las Hijas de María, el Apostolado de la Oración y los Vicentinos, para concientizar al barrio de entonces y realizar entre todos una misión en la que lograron juntar más de 300 firmas para solicitar que la capilla sea erigida en parroquia, lo que sucedió en diciembre de 1932.

En el recuerdo de la comunidad aún persiste la figura del presbítero Julio Meinvielle, quien llegó como párroco el 19 de marzo de 1933, fiesta de San José. Su tarea ayudó a crear grupos de trabajo y diversas instituciones parroquiales en beneficio de los jóvenes del barrio, la Acción Católica Argentina (ACA), la Juventud Obrera Católica (JOC), Legión de María y el Grupo Scout que fue el primero de la futura USCA (Unión de Scouts Católicos Argentinos). El 12 de abril de 1947 se colocó la piedra fundamental del templo parroquial. También por su gestión se lograron grandes beneficios para el barrio. Sus restos fueron trasladados al atrio al cumplirse los 25 años de su fallecimiento ocurrido en 1973. Murió atropellado  mientras cruzaba la calle 9 de Julio en Lanús Este, el autor del hecho no fue encontrado. Hay quienes afirman que su deceso estaba relacionada a sus pensamientos políticos. Una reja artística, obra Carlos Orlando, resguarda la tumba.

En 2016 se entroniza una imagen de Santa Teresita, patrona de las misiones y de los niños de la Arquidiócesis. Las fiestas patronales, los 16 de noviembre, son toda una celebración para el barrio de Versalles. La misma termina en la estación del ferrocarril donde se oficia una misa.

Es una construcción que podríamos definir de estilo basilical moderno, que recuerda las antiguas iglesias romanas (la antigua iglesia de San Pedro en Roma era así) , de paredes rústicas, sin revoque,  tanto por fuera como por dentro. Con una estructura de hormigón armado, también a la vista, que sostiene el techo abovedado. La fachada tiene un remate de forma triangular que rememora la morfología de un frontis clásico. Debajo, a la derecha,hay un sobrerelive de hormigón realizado por Carlos de la Cárcova, que honra a la patrona del templo. Este artista integraba el grupo Mediator Dei, en el cual también participaba el Arquitecto Ruiz Guiñazú, realizador del templo.

Tiene sólo una nave amplia de 18 metros de altura y dos falsas naves laterales de circulación. Grandes ventanales de herrería con vidrios coloreados amarillo y verde, sin vitraux. Sobre la entrada se ubica el coro, al que se accede mediante una escalera de caracol. Sobre el muro interior de las naves laterales están colocadas las imágenes que representan la Vía Crucis realizadas por el artista Amado Armas sobre cerámicos blancos con finos trazos.

El altar mayor está construido sobre una gran piedra, coronado por la imagen de Nuestra Señora de la Salud, traída de Italia. Lo que deslumbra, ademas de su simpleza, es el cristo crucificado que flota sobre el altar. Donde se encuentra entronizada la imagen de Nuestra Señora de la Salud.

Llama mucho la atención en la bóveda del ábside las letras griegas Alfa y Omega. Hasta hace algunos años atras las mismas estaban a cada lado de un triangulo con un ojo dentro- Esta última simbología es muy poco usado en las iglesias construidas en el siglo pasado.

En los primeros tiempos de la Iglesia el alfa y omega se usaban como el monograma de Cristo. Estas letras (primera y última de ese abecedario) se convirtieron en su escudo. El símbolo alfa-omega era escrito bajo los brazos de la cruz dentro de un círculo o un triángulo. A veces, el alfa se encuentra a la derecha y la omega a la izquierda para indicar que en Cristo el principio y el fin se unen en uno.  Los primeros cristianos tenían las dos letras grabadas en sus anillos de sellar.

El punto aquí, y no he podido encontrar mas información que la que presento, es el ojo dentro del triangulo- Ya que hay una discusión de años respecto a su uso. En la icono-grafía cristiana suele aparecer un ojo con rayos dentro del triángulo y surge en el siglo XVI. Representa la la visión omnisciente de Dios tal como se expresa en el Salmo 33.18: “He aquí el ojo de Dios sobre los que le temen. Sobre los que esperan en su misericordia”. Este ojo, que todo lo ve, se encuentra dentro del triángulo que representa a la Santísima Trinidad. La masonería, varios siglos después, lo toma para si y le quita los rayos como forma de identificarse. Y es precisamente esta última representación la que se encuentra en el templo.

Tal vez la respuesta esta en Mainvielle y toda la acción que él realizó, pero eso será tema de otro post

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