La parroquia Nuestra Señora de Itati, en Almagro, se crea en 1979. Como sede de la Basílica de Itati que está en Corrientes. Monseñor Aramburu lo hace para que “para que toda la gente oriunda del litoral y devota de Itatí pueda rendirle culto a la virgen sin dejar de atender a sus responsabilidades”

El templo se encuentra en la antigua sede de la Juventud Obrera Católica Femenina. Su aspecto es el de una casa. Sólo un gran cruz y el campanario en el frontis denotan que allí se rinde culto. La imagen de la Virgen esta detrás de una vitrina, en 2017 fue sustraída.

El templo en su interior es sencillo. Atrás del altar una pared vidriada comunica a un patio con plantas. Es de una sola nave. Sobre los laterales encontramos imaginería sencilla. Sólo llama poderosamente la atención la imagen de Nuestra Señora de la Reconciliación. Es de tamaño real, encerrada en una especie de armario vidriado. No pudimos saber su origen. Enfrentado a esta, del lado derecho, se ve a Jesús Crucificado con María a sus pies. Dos imágenes que estremecen emotivamente.

 

Historia de la Virgen

Según la tradición, la imagen fue encontrada en el río Paraná por un grupo de pobladores guaraníes. Ellos vieron a la Virgen Inmaculada sobre una piedra rodeada de una luz muy brillante.

Fray Gámez ordenó el inmediato traslado de la figura a la Reducción. Sin embargo la imagen volvió a desaparecer en dos ocasiones. Siempre retornó a su lugar cerca del río. Los religiosos comprendieron cuál era la voluntad de la Santa Madre. Dispusieron el traslado del asentamiento a esos parajes. Luego lo comenzaron a denominar Itatí (“Punta de piedra”, en esa lengua originaria). Desde entonces, miles de peregrinos visitan entre el 9 y 16 julio su enorme basílica, a pocos metros del río Paraná.

El imponente santuario es uno de los puntos marianos del país que más peregrinos atrae. Especialmente del Nordeste argentino, que van a venerar a la que llaman “Reina de los guaraníes”. El himno de la Virgen de Itatí fue compuesto por Carlos Guido y Spano, que la llama “Señora de las selvas y pueblos guaraníes”.

Don Orione y la Virgen

“A los pies de la Santísima Virgen de Itatí he podido celebrar dos misas y he pasado horas dichosas, y raramente he sentido tanto gozo como aquí, entre éstos, nuestros hermanos”

Con estas palabras escritas en una carta del 28 de junio de 1937, San Luis Orione contaba la experiencia de su visita a la tierra correntina..En enero de 1935, durante su segunda visita, Don Orione aceptó el pedido de Monseñor Felipe Cortesi para que su Obra administrara el santuario de Nuestra Señora de Iratí, la parroquia y el colegio. Despues de aceptar el Santo viajo a conocer el lugar.

Orione recorrió junto al padre Benito Anzolín, rector del santuario por entonces, las fosas cavadas para levantar los cimientos del actual templo. Bendijo a los obreros de la construcción. Les indicó que no tuvieran miedo a los peligros que se les presentaran porque la misma Madre de Dios los sostendría y protegería en sus labores.

Desde los comienzos, Don Orione consideró a Itatí la avanzada de la gran devoción de la Virgen.La llegada de su obra hasta aquel paraje de la provincia de Corrientes revitalizó un santuario. Hoy se encuentra entre los más representativos de la fe y la religiosidad populares de toda América Latina.

Menú de cierre
A %d blogueros les gusta esto: