La Parroquia Niño Jesús se encuentra en Murguiondo 4055, en el barrio de Villa Lugano. Es conocida por ser la primera parroquia del barrio, habiendo celebrado su centenario recientemente.
Información de Contacto y Ubicación
- Dirección: Murguiondo 4055
- Teléfono: +54 9 11 5612-7100 / 4601-0163
- Mail: parroquianjesus@gmail.com
- Redes Sociales: Puede enviar sus intenciones y/o confirmar todos los horarios en su página de Facebook o Instagram.
Actividades y Servicios
- Horarios de Misa:
- Lunes a Sábados: 19:00
- Domingos: 08:00; 10:00; 11:30 y 19:00
- Adoración al Santísimo: los días miércoles a las 18:00.
- Grupos Comunitarios: La parroquia alberga el Grupo Lugano de Al-Anon, que se reúne los martes y viernes de 18:00 a 20:00.
- Accesibilidad: El lugar cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas.
Historia de la parroquia Niño Jesús
La parroquia Niño Jesus se construyó debido al celo de Monseñor Espinosa y del Padre Adolfo Tornquist. La bendijo Monseñor Juan Duprat el 17 de abril de 1923. Y quedó a cargo de la misma interinamente el Presbítero Dámaso Conde.
Niño Jesus la la primer parroquia que tuvo el barrio de Villa Lugano. En un terreno de la calle Murguiondo 4055 y por la donación de María Adela Harilaos de Olmos (viuda del acaudalado gobernador de la provincia de Córdoba) se levantó la bella parroquia.



En mayo de 1925 llega al barrio, un cura muy particular, el Padre Mario Fabián Alsina. Este fue sin duda, un verdadero bastión de la iglesia del incipiente sur porteño. «El cura gaucho», como lo apodaban sus feligreses, entendía como pocos la problemática social y no solo espiritual de entonces.
Una misa pendiente
En la pascua de 2013 el templo cumplió 90 años. El cardenal Bergoglio tenía previsto encabezar una misa el 23 de marzo en la parroquia de Villa Lugano a su regreso del cónclave del Vaticano. Sin embargo, al ser designado Papa el festejo quedó trunco.
El Cura Gaucho del Niño Jesus
Alsina, con boina y sotana, andaba a caballo y bautizaba en la puerta de las casas. Era un verdadero pastor de almas y supo de ganar voluntades y afecto sincero desde su trajinar la fe durante 44 años.
Para el, no existían ni los caminos intransitables, ni las tormentas o las enfermedades. Sin conocer descanso, entre sus tantas obras, construyó una escuela que hoy lleva el nombre de Colegio Parroquial «Canónigo Honorario Mario Fabián Alsina».
Desde 1973, sus restos descansan en la iglesia que le abrió sus puertas a su don inconmensurable.
A principios del siglo XXI se realizó una puesta en valor de los vitrales de la iglesia. El trabajo estuvo a cargo del estudio MinimalArq y la artista plástica de Villa Lugano Alicia Roiger