BA Iglesias ®

Las Iglesias de Buenos Aires estan llenas de historias, conocelas

Parroquia Jesús de Nazaret

En lo que se llamaba el Bajo de Chiclana nace esta parroquia al aceptar, la Congregación de los Hijos de la Sagrada Familia de Nazareth, una de las nuevas parroquias surgidas de un proyecto de subdivisión de las existentes. Su territorio se toma de la desmembración de las parroquias de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya y San Lorenzo. El presidente de la Comisión de Obras Especiales de la Sociedad San Vicente de Paul,  Rodolfo Scapino, había sido el gran impulsor de esta idea.

El primer oratorio, constituido en una humilde vivienda, fue bendecido por Monseñor Copello el 4 de enero de 1931 y ademas de estar bajo la advocación actual tenia tenía como segundos patronos a San Esteban y Santa Bibiana. Meses después, en abril, se dicto el acta de erección canónica como parroquia. El lugar donde se encontraba el oratorio, hoy es un edificio de cuatro pisos que alberga la residencia, el seminario, la vivienda del párroco y los dos vicarios y la sede de la Delegación Argentina de la Congregación.

Fue recién en 1985 que se adquirió y bendijo el terreno que el templo ocupa actualmente, Avenida de La Plata y Teniente Coronel Gregorio Pomar. El proyecto estuvo a cargo de la arquitecta Haydée Mayorano y dirección del ingeniero Luis Dasso. El 14 de junio de 1987, fiesta de la Santísima Trinidad, Monseñor Juan Carlos Aramburu, Cardenal Arzobispo de Buenos Aires, bendijo el templo y a la consagró el altar.

El atrio está enrejado y cubierto con un techo sostenido por diez  columnas. Una vez dentro, se observa una original planta semicircular rematada en una cúpula cuyo claraboya o dicho en términos técnicos: lucernario cenital, permite la iluminación del ábside, desde donde parten estructuras de cemento desde techo, dividiendolo en 9 paños. El Altar Mayor posee una hermosa escultura de la Sagrada Familia, donde se destaca Jesús adolescente. A la derecha pende un Cristo crucificado.

Las pocas imágenes que hoy están en el templo, salvo la del altar, no son las que se encontraban en las antiguas sedes provenientes de obsequios de los vicentinos (como San Esteban, Santa Bibiana y San Vicente de Paul, originales del oratorio y que subsistieron luego en la “iglesia de las chapas”). Este nuevo templo tiene todas imágenes de devociones populares: San Cayetano, Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, Nuestra Señora de Lourdes, Santa Teresita, Nuestra Señora de Sion y Nuestra Señora de Lujan.

Las catorce estaciones del Vía Crucis que bordean la pared posterior de la parroquia pertenecen a la época de las primitivas capillas su actual es el resultado de un adecuado mantenimiento. Queda como curiosidad destacar que, en el nombre de la parroquia es registrado sin la letra “h” final, variante consagrada desde la época del oratorio inicial sin que haya existido en el largo camino recorrido intento alguno de modificarlo.

Hay cuatro imágenes no muy conocidas por mi. Por eso me detengo en su análisis una de ellas es la Virgen de las Lágrimas: narra su historia que un humilde matrimonio de origen obrero en Siracusa, Sicilia, recibió en agosto de 1953 un inesperado y maravilloso regalo de la Virgen: una figura del Corazón Inmaculado de María, de yeso con relieve, que colgaba encima del lecho matrimonial, derramó lágrimas durante cuatro días. Verificado científicamente su origen humano, el fenómeno fue declarado auténtico el 12 de diciembre del mismo año 1953 por los obispos de Sicilia. Consagrado luego un santuario en su homenaje, los distintos Papas reinantes reconocieron el carácter milagroso del suceso, suplicando a la naciente Virgen de las Lágrimas que las derramadas por ella llevasen concordia a las familias y paz a los pueblos. Vecinos del barrio, de origen siciliano, promovieron la entronización de la imagen que se encuentra en la capilla del Santísimo, como una forma de perpetuar el recuerdo de su protectora.

Otra es el Señor de Sumalao, venerado en la localidad de ese nombre, situada 40 kilómetros al sur de la ciudad de Salta. Se trata de una pintura cuzqueña de comienzos del siglo XVII destinada inicialmente a ser trasladada desde su origen hasta la provincia de San Juan, y que, al llegar al paraje así llamado, negándose la mula que la transportaba a continuar hacia su destino, tuvo un final similar al de Nuestra Señora de Luján, tomándose como voluntad divina la decisión de permanecer en Sumalao, donde actualmente existe un santuario en el cual se festeja la fiesta patronal el 10 de junio de cada año. A la derecha del ingreso al templo se puede observar una réplica de la imagen original.

La tercera esta referida al fundador de la Congregación. San José (Josep en catalán) Manyanet que nació el 7 de enero de 1833 en Tremp (Lérida, España), y fue fundador de dos congregaciones religiosas: los Hijos de la Sagrada Familia y las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret con el propósito de promover el culto a la Sagrada Familia y fomentar la educación cristiana de niños y jóvenes. San José Manyanet fundó la revista “Sagrada Familia”, escribió varios libros para propagar dicha devoción y para la formación de los religiosos, las familias y los niños. Con el mismo fin, inspiró la erección del famoso templo de la Sagrada Familia de Barcelona. Murió alli en 1901, a los 68 años de edad. Fue declarado beato por el Papa Juan Pablo II en 1984 y canonizado por el mismo Papa el 16 de mayo de 2004. Ese año se introdujo en el templo la imagen que lo perpetúa, realizada en España. La contemplamos, elevada, a la izquierda del acceso al presbiterio.

Por último, un cuadro ubicado en el costado derecho de la iglesia inmortaliza a los veinte beatos muertos martirizados durante la guerra civil española de 1936-1939, de los cuales diecinueve eran sacerdotes de los Hijos de la Sagrada Familia, siendo el restante un joven ex alumno que colaboró con los religiosos en el rescate de una imagen de la Virgen, por lo que fue asociado al martirio de los otros diecinueve. El Superior de la Congregación en tiempos del martirio, Padre Antonio Samá, dedicó en su memoria emotivas palabras:

“Ellos han hecho el sacrificio supremo que Dios les ha exigido; han ofrendado sus vidas con una generosidad excepcional comparable a la de los primitivos cristianos, a la de los mártires de todos los tiempos. Recordémoslo con orgullo: somos hermanos de mártires auténticos, como los consagrados por la Iglesia; debemos imitarlos en el sacrificio, cruento, si conviene, más, si no es disposición divina como en nuestros hermanos, con el martirio incruento de una vida en absoluto consagrada a nuestro perfeccionamiento individual y al de la colectividad religiosa que integramos (3 de julio de 1938)”.

El cuadro que se exhibe en la parroquia fue uno de los que se realizaron en España para celebrar su beatificación colectiva, siendo repartido luego a todos los países donde la Congregación tiene sedes.

A %d blogueros les gusta esto: