Iglesia Mater Misericordeiae

La Iglesia Mater Misericordeiae es conocida también como “la Iglesia de los Italianos”, fue el primer lugar de residencia y trabajo en de los Salesianos de la primera expedición misionera en la ciudad de Buenos Aires.

A mediados del siglo XIX, un grupo de inmigrantes devotos a esa advocación de la Virgen María crearon la Cofradía de Mater Misericordiae. La imagen peregrinó por varios templos hasta que en 1866 adquirieron unos terrenos que pertenecían a Pilar Spano de Guido, viuda del general Tomás Guido y madre del poeta Carlos Guido y Spano. En 1870 se inauguró la soñada iglesia donde cientos de italianos residentes en Buenos Aires se congregaban semanalmente para cumplir sus votos y devociones.

El 14 de diciembre de 1875, los 10 primeros salesianos, enviados por Don Bosco asumen la atención pastoral de los inmigrantes italianos en esta iglesia.

En su sacristía y en su atrio funcionó la primera aula y el primer oratorio de los hijos de Don Bosco en el continente americano.

El Retablo

vista del altar en la Iglesia Mater Misericordeiae
Crédito: MARCO ANTONIO PITA CELIS

El retablo del presbiterio descansa bajo un sencillo abside. La obra fue diseñada por Carlo Ceppi, un arquitecto de Turín. El encargo se realizó a la casa Repetto de Lavagna, Génova, quienes utilizaron mármoles de distintos colores a los que se los decoró. Presenta una horncina central donde se observa a Mater Misericordeiae.

Esta imagen es una talla en maderar de la Mater, tallada en madera posee una similitud con la que está en el Santuario de Nuestra Señora de la Misericordia en Savona. En aquella solo se observa al pastor.

Detalles de la iglesia Mater Misericordeiae

Detalle del frontis de la iglesia MAter misericodeiae donde se observa la imagen de maria
Detalle del Frontis – Crédito: Solaris

En 1915 el salesiano Ernesto Vespignani interviene la fachada dejándola, salvo el mosaico, tal cual la vemos hoy. En el primer cuarto del siglo pasado un artista holandés realizó la inclusión de la imagen de Mater Misericordeiae.

Si nos paramos en el 1638 de la calle Moreno y elevamos la vista hacia el templo podremos observar la torre del campanario. Esta presenta un bello cupulín recubierto de mayólicas azules y celestes. El edificio donde se apoya sobre un edificio de vivienda. Sus 4 campanas fabricadas  la Pontificia Fondería Marinelli, de Agnone, Italia. En 2019 se comenzó a trabajar en su , automatización, aunque difícilmente puedan sonar como antaño.

la cúpula del campanario recostada sobre una construccion realizada años despues
Cúpula Campanario – Crédito: Graciela Cavalcanti

Mas detalles

Imágen de maria auxiliadora en la Iglesia Mater Misericordeiae
María Auxiliadora – Crédito: Raymundo Medina

El órgano de tubos, pertenece a la casa Bossi, igual que el de la Basílica de María Auxiliadora de Almagro, el mismo no funciona y la reparación es muy costosa. Todos los vitrales son de procedencia alemana, de la casa Franz Mayer.

La iglesia Mater Misericordiae posee una reliquia insigne de Don Bosco de 1929, que fue expuesta cuando se realizó el Congreso Internacional de María Auxiliadora en 2019.

Mater Misericordeiae, su aparición

En el Magnificat, Santa María canta la misericordia, el amor alegre de Dios que viene a devolver la felicidad a un mundo entristecido. Ella es la primera Hija de la misericordia de Dios; y a la vez que Hija, es Madre del Dios de misericordia: por eso la llamamos Mater Misericordeiae.

El 18 de marzo de 1536, María se apareció a un campesino llamado Antonio Botta. Estaba lavando sus manos en un arroyo y una voz le decía: “Vamos, levántate y no temas”. Al hacerlo un gran resplandor lo ensegueció y vio a la Madre quien le dijo: “Ve a tu confesor y dile que anuncie al pueblo, en la Iglesia, que ayune por tres sábados, y que haga, por tres días la procesión en honor de Dios y de su madre. Tu luego, te confesarás y comulgarás y el cuarto sábado volverás a este lugar”.

Al cuarto sábado Antonio volvió y María volvio a aparecer y sentenció:

«Ve a los de Savona que para asegurarse de las cosas que yo te mandé a decir el otro día te mandaron preguntarme, diles que anuncien al pueblo que ayune por tres sábados y que hagan tres días procesión, y exhorten a todo el pueblo a enmendarse de su mala vida porque mi divino hijo está muy enojado contra el mundo por las maldades que reinan en Él y si no hacen esto su vida será corta”.

Antonio le respondió: “Dame una señal para que me crean”.

María le dijo: “Yo ya les di un señal interior aquella tarde en que fuiste llamado delante de ellos, te creerán sin necesidad de pruebas”.

Y al terminar de decir esto levantó los ojos y las manos al cielo, dio tres veces la bendición sobre el arroyuelo, repitiendo siempre:


“MISERICORDIA QUIERO Y NO CASTIGO”.


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