Parroquia Virgen Inmaculada

Erigida primero como cuasi parroquia el 2 de febrero de 2007, el entonces cardenal Jorge Bergoglio, decidió elevarla a parroquia Virgen Inmaculada el 8 de diciembre de 2007. Su territorio, desmembrado de la parroquia Nuestra Señora de Fátima, comprende los barrios Ramón Carrillo, villa Fátima y el asentamiento «Los Pinos».

La Asociación Argentina de la Orden de Malta conjuntamente con el Arzobispado, inauguraron en 2015, el Instituto Secundario Virgen Inmaculada. Los niños que cursaban el primario en la Parroquia podieron acceder a la educación secundaria y continuar su formación religiosa. En 2018 comenzaron las clases nocturnas para adultos.

virgen inmaculadaDe esta manera la Parroquia Virgen Inmaculada sigue extendiendo los brazos a los vecinos no sólo del barrio Carrillo sino que además a los vecinos como Fátima, Los Pinos, La Esperanza, La veredita, Los Piletones y Las Palomas.

Articulan con el Hogar de Cristo dónde se atiende a chicos con problemas de adicciones. Un CAJ (Central de Acceso a la Justicia), El CAVI (Club Atlético Virgen Inmaculada) y Caritas.

Orígenes de Virgen Inmaculada

En 1991 unas 30 mil personas se juntaron en el barrio de La Paternal, en Warnes y Chorroarín, para presenciar un espectáculo inusual: la demolición con explosivos –a través de una implosión– de lo que se conoció como el “albergue Warnes”, una mole de cemento abandonada en la que vivían más de 600 familias en condiciones infrahumanas, sin agua, cloacas, ni electricidad.

Aquellas 600 familias fueron trasladadas a Villa Soldati, al barrio municipal Ramón Carrillo, que se construyó ex profeso. Fue pensado para albergar a 1.500 personas; pero hoy viven más de 15.000. La casas originales parecen las de cualquier asentamiento o villa porteña: la construcción creció hacia arriba y hacia los costados y las construcciones se apoyan unas en otras. Y aquella infraestructura original ya es obsoleta: cloacas, agua y electricidad están desbordadas.

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Luego el barrio siguió creciendo y ahora además de Carrillo, Fátima estan Los Pinos, La Esperanza, Las Palomitas, una serie de barrios que hay alrededor.

En una entrevista al periódico Ole, su parroco Adrian Bernnardis relata la labor que se realiza en la parroquia:

La verdad que todo esto es muy bueno. Es bueno para los pibes, porque lo que busca es generar pertenencia, identidad. Transmitir valores, ser parte y soñar. Por otro lado está el Colegio que vamos por nuestro tercer año.  A la noche este año comenzamos el secundario de adultos, con muchos alumnos. Buscamos llegar al que más está pidiendo una mano. Todas las actividades son totalmente gratuitas. Y la otra pata es de la Recuperación y el Hogar de Cristo. Allis se trabaja con los pibes y pibas que han caído en una situación de consumo y la propuesta es acompañar la vida como viene.