Parroquia Nuestra Señora de la Divina Providencia

El comienzo de la parroquia Nuestra Señora de la Divina Providencia es en el año 1924. Allí la Asociación de las Damas de Caridad de San Vicente de Paul abre un asilo escuela, en la calle Cachi 724. Esta asociación es mas conocida como las Damas Vicentinas. Era una sociedad asistencial creada en 1866 por el sacerdote Luis de la Vaissiere. Basado en lo realizado en Francia, en 1833, por Federico Ozanam. Las Vicentinas confían el asilo a la Obra de Don Orione. En la construcción del edificio se proyecto una capilla.

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Colegio
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Altar

La institución, en su labor apostólica dependía de la parroquia de Nueva Pompeya. El 25 de julio de 1933 Monseñor Copello, Arzobispado de Buenos Aires, elevó esa capilla a la jerarquía de parroquia. Desmembrando su territorio de la parroquia antes mencionada.

Poco tiempo después de fallecido de Don Orione (1940), el Abad Emanuel Caronti, visitador de la congregación, le solicitó un informe de cada casa. Transcribo una carta enviada por el padre Jose Dutto donde cuenta el inicio de la parroquia. Los errores de sintaxis los deje a propósito ya que el padre era italiano y estaba escribiendo en español

Con fecha de 25 de Julio de 1933 la Curia de Buenos Aires creo, entre otras, la nueva parroquia de NUESTRA SEÑORA DE LA DIVINA PROVIDENCIA, con cerca de 30.000 – almas, come ya dije. La Parroquia ni tiene iglesia parroquial y funciona en la capillita del “ASILO”. Los domingos se celebra la Misa en el salón del CINE, donde pueden entrar fácilmente 800 personas. La parroquia posee el APOSTOLADO de la Oración de los HOMBRES con 32 socios y el de las MUJERES, con 143 inscriptas. Ahora, desde los primeros meses del corriente años, estamos organizando la Acción Católica; funcionando con carácter provisorio, los círculos de las MUJERES, de los HOMBRES y de los JÓVENES, con sus respectivos aspirantes. No nos fue todavía posible organizar a las señoritas, y tal vez no haremos por un tiempo o tal vez año. Es necesario pensar estamos en un ambiente obrero, donde predomina una moralidad muy poco moral y hay ideas de todo tipo religioso y político. Pero, gracias al Señor, se hace mucho bien y nos quieren mucho.

Y luego agrega:

EL FUTURO TEMPLO PARROQUIAL. El mismo muy venerable Don Orione se ocupo y preocupo mucho por asegurar el templo parroquial de N.S. de la Divina Providencia, y baso su dirección personal, aunque ya había vuelto a Italia, compramos 5.000 m2 que ya pagamos, por el valor de 45.000 pesos argentinos. ¿Y la IGLESIA? Por ahora no hemos tenida ninguna donación para poder construirla: veremos que sea hermosa y grande…

El templo actual de la Divina Providencia

El terreno que hace mención Dutto se encuentra en la calle Traful, entre Cachi y San Francisco (hoy Diógenes Taborda). La piedra fundamental se colocó en 1960. Su construcción se inició ese año. La realizaron los arquitectos Patricio y Benjamín Massa Lynch. La obra se concluyo dos años despues y su inauguración ocurrió un 8 de diciembre.

Al contemplar la fachada, se admira el mosaico bizantino con la imagen de la Madre de Dios. Realizado por Antonio Trotta, la firma está en la parte inferior derecha de la obra. El atrio es amplio posee una imagen de Nuestra Señora de Luján. Despues del portico hay un nártex semicircular. Alli se ve a Jesús crucificado, una pila de mármol con agua bendita. En el piso una cruz roja con una inscripción en latin: “Instaurare omnia in Christo” (restaurar todo en Cristo). Que es lema de la Orden Orionita.

Está construido en una planta de tres naves, la central y dos laterales. Estas se encuentran separadas entre sí por la base de los arcos que atraviesan la nave central. Es digno de admirar los doce paneles pintados de 8 por 1.50 metros. Están ubicados sobre los dinteles que cierran las bases de los arcos parabólicos que fraccionan el techo. Realizadas por la artista húngara María Székely. Por encima del presbiterio, en lo alto, se observa imagen de Nuestra Señora. Se llega allí por una escalera de dos tramos en cada lado del altar.

San Luis Orione

Luigi Orione nació en Pontecurone (norte) en 1872. De familia humilde, se interesó desde joven por los chicos pobres. Entró en el seminario de Tortona y en 1892 abrió en esa ciudad un centro para cuidar de la educación cristiana de los jóvenes. En 1895 fue ordenado sacerdote. Fundó la Pequeña Obra de la Divina Providencia y realizó obras en Europa y Sudamérica, en particular en la Argentina, Brasil, Uruguay, Chile. Tras su intensa obra misionera, en la que creó cottolengos y hogares, se fue de la Argentina en 1937, oportunidad en la que prometió volver “vivo o muerto”. Tres años después, en 1940, falleció en San Remo. Su sueño se concretó en el 2000, cuando su corazón fue trasladado desde Italia y alojado en el Cottolengo que lleva su nombre en la localidad de Claypole.

Cuarenta años después de su muerte, en 1980, Don Orione fue beatificado por San Juan Pablo II. Y el 16  de mayo de 2004 el mismo Papa lo canonizó. Durante la ceremonia en el Vaticano se recordó que el milagro reconocido a Don Orione para su canonización fue la curación –inexplicable para la ciencia– de Pierino Penacca, un anciano que sanó en 1990 de un cáncer de pulmón. Pennaca, que en ese momento tenía 78 años, fue desahuciado por los médicos, que decidieron no darle ni quimioterapia ni radioterapia debido a su avanzada edad y a la malignidad del tumor. “Sus hijas rezaron a Don Orione y poco después sanó y volvió a sus tareas del campo, antes de morir a los 89 años por causada ajenas al tumor”, recordó San Juan Pablo II al canonizarlo.

 

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