Iglesia San Bonifacio en Belgrano

Iglesia San Bonifacio, que se encuentra en la calle Cuba 2981, en el barrio de Belgrano. A principios de la década de 1910 los laicos inmigrantes se reunieron para conformar la Comunidad Católica de habla alemana. Su el objetivo era buscar un sitio para atender las necesidades espirituales y los problemas socales que se tenían en ese momento. En un principio se reunían en la Capilla San Roque. Años más tarde, en 1944, se adquirió el terreno donde en la actualidad se encuentra la iglesia.

En 1952 se construyó en su patio la la Capillita de Schoenstatt, un Santuario construido en escala reducida. A comienzos de 1960 fue el centro de reunión de muchos schoenstattianos de la ciudad y alrededores, especialmente jóvenes.

San Bonifacio

Lamado el “Apóstol de Alemania” por haber evangelizado sistemáticamente las grandes regiones centrales. Y por haber creado una jerarquía bajo la jurisdicción directa de la Santa Sede. Sus dones de misionero y reformador generaron importantes frutos.

A la edad de 30 años recibió las órdenes sacerdotales y se dedicó al estudio de la Biblia. En el año 718 el Papa San Gregorio II otorgó a Winfrido, asi era su nombre, un mandato directo para llevar la Palabra de Dios a los herejes en general. Éste lo escuchó complacido y le dijo: “Soldado de Cristo, te llamarás Bonifacio”. Este nombre significa “bienhechor”. El Santo partió inmediatamente con destino a Alemania, cruzó los Alpes, atravesó Baviera y llegó al Hesse.

En poco tiempo, pudo enviar a la Santa Sede un informe tan satisfactorio que el Papa hizo venir al misionero con miras a confiarle el obispado. El día de San Andrés del año 722, fue consagrado obispo regional con jurisdicción general sobre Alemania. Bonifacio regresó a Hesse y como primera medida, se propuso arrancar de raíz las supersticiones paganas que eran el principal obstáculo para la evangelización.

El 5 de Junio del año 754, cuando el Santo se disponía a realizar una confirmación en masa, en la víspera de Pentecostés, apareció una horda de paganos hostiles que atacó al grupo brutalmente con lanzas y espadas.”Dios salvará nuestras almas” se escuchó gritar a Bonifacio y alzó el evangelio a modo de protección. La espada partió el libro y la espada del Santo.

El cuerpo del Santo fue trasladado al monasterio de Fulda, donde aún reposa.