Santísima Trinidad, fiesta patronal de nuestra Catedral

Hoy la Iglesia celebra la solemnidad de la Santísima Trinidad. Hagamos un poco de historia.

El 2 de febrero de 1536, día de Nuestra Señora de la Candelaria, llega el Adelantado Don Pedro de Mendoza. Funda un Real (Puerto) al que pone bajo la advocación de Nuestra Señora del Buen Ayre. Una antigua imagen de la Candelaria venerada en Cagliari, capital de la isla de Cerdeña. El templo donde se la veneraba estaba a cargo de los frailes mercedarios españoles, dos de los cuales vinieron con Mendoza. Fue esta la primera fundación de la ciudad de Buenos Aires, que fue atacada y destruida por los naturales. El sitio quedó en silencio por 44 años.

Un buen día, Buenos Aires decide resurgir de las cenizas. El 29 de mayo de 1580, domingo de la Trinidad, llega con sus naves al sitio donde estuvo el primitivo Real, Don Juan de Garay. Desembarca, y trece días después procede, en la actual Plaza de Mayo, a efectuar las ceremonias de la Fundación.

Era el 11 de junio de 1580 y comienza la ceremonia invocando:

“En el nombre de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo… fundo en el dicho asiento y puerto una ciudad,… la iglesia la pongo bajo la advocación de la Santísima Trinidad,… y la dicha ciudad mando se intitule la ciudad de la Trinidad”.

Tras otras ceremonias complementarias procede a rezar una misa en el terreno que ha de destinar para la Iglesia Mayor.

El historiador Julio A. Luqui Lagleyze escribe:

“Ese 11 de junio, bajo un hermoso sol, en el solar donde hoy se alza la Catedral, clavan una cruz en el suelo. Y allí, bajo la bóveda de ese cielo azul celeste -como la que será nuestra bandera-, con el río inmenso como ábside y la pampa como piso, el franciscano fray Juan Pascual de Rivadeneyra, ayudado por fray Antonio Picón, reza la primera misa de la Trinidad. Pampa, Río y Cielo fueron, pues, nuestra primera iglesia mayor.

Santísima Trinidad

El “Domingo de la Santísima Trinidad” es justo el domingo después de Pentecostés. La Santísima Trinidad es ciertamente un misterio, una verdad de fe que Dios nos ha ido revelando poco a poco. El Espíritu Santo es distinto del Padre y del Hijo, pero consustancial, igual y coeterno con ellos. Un sólo Dios en tres personas distintas.

Esta fiesta comenzó a celebrarse hacia el año 1000, y fueron los monjes los que asignaron el domingo después de pentecostés para su celebración. El Domingo de la Santísima Trinidad fue instituído relativamente tarde, pero fue precedido por siglos de devoción al misterio que celebra. Fue en 1334 cuando el papa Juan XXII la introdujo como fiesta oficialmente en la Iglesia.

Celebrar esta solemnidad tiene sentido, puesto que por el Espíritu Santo llegamos a creer y a reconocer la Trinidad de personas en el único Dios verdadero. La Santísima Trinidad es ciertamente un misterio, pero un misterio en el cual nosotros estamos inmersos. Un océano que no podemos esperar abarcar en esta vida.

baiglesias

I am Miguel Cabrerta Journalist and BA IGLESIAS founder`s . Currently living in Buenos Aires, Argentina. My interests range from religious tourism to writing. I am also interested in sports and running.

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