Santa Teresita y la Virgen de la Sonrisa

En Parque Chas hay cinco plazas. Una calle totalmente redonda que se llama Berlín. Una escuela pública, la Petronila Rodríguez. La parroquia de San Alfonso. El arroyo Ballivián (entubado, claro). El hospital Tornou y la iglesia de la Virgen de la Sonrisa

La parroquia Santa Teresita del Niño Jesús, en Quirós 2941, desde 2004 tiene una visita especial. El 1 de noviembre, a las 19:30, se celebró la Santa Misa presidida por Monseñor Jorge Lozano, donde se bendijo y entronizó la imagen de la Virgen de la Sonrisa. La escultura fue realizada en Lisieux, Francia. Llegó a la Argentina el martes 19 de octubre. Los días subsiguientes recorrió los Monasterios de Carmelitas Descalzas de la Ciudad y finalizó en Luján.

La Virgen de la Sonrisa recuerda aquella imagen de la Virgen María, que se encontraba junto a Santa Teresita en su casa de Lisieux. Es de singular belleza y transmite todo lo que significa para la feligresía.

En su página la parroquia describe el importante momento:

Cuando por fin salió de la aduana y llegó a nuestro lado, se produjo una inmensa emoción entre todos los presentes. Luego, desembalamos la imagen, comprobando lo linda que era. La llevamos a la Capillita del aeropuerto donde celebramos la Misa de la Virgen, acompañados también por algunas personas que se acercaron a nuestro grupo. Al finalizar la Misa nos dirigimos de vuelta hacia nuestra parroquia donde volvimos a agradecer por esta GRAN LLEGADA DE MARIA.

El 13 de mayo de 2012 se coronó la imagen de laVirgen de la Sonrisa. Durante la jornada, en la misa de las 17:00, se llevó a cabo el rito de Coronación, presidido monseñor Raúl Martín. Lluego hubo una procesión por las calles.

Teresa, su historia

Santa Teresa del Niño Jesús nació en la ciudad francesa de Alençon, el 2 de enero de 1873 y falleció a los 24 años. En 1925 el Papa Pío XI la canonizó, proclamándola, después, Patrona Universal de las Misiones.

Cuenta su biografía que en diciembre de 1882, su salud empezó a empeorar de manera extraña: sufría continuamente de dolores de cabeza, comía poco y dormía mal. Su carácter también cambió irritándose y discutiendo con sus hermanas. Ese mismo año el médico Alphonse H. Notta diagnosticó la enfermedad de Teresita como una reacción a una frustración emocional con ataque neurótico.

El 13 de mayo de 1883, el día de Pentecostés, su familia apeló a su fe para intentar aliviar el padecimiento de la niña. Le acercaron a su cama una imagen de Nuestra Señora de las Victorias que el papá de Teresita, Luis Martín, tenía desde antes de casarse y que pertenecía a su familia. Teresita se sintió abrumada por la belleza de la Virgen, y especialmente por su sonrisa: “La Santísima Virgen me ha sonreído. ¡Qué feliz soy!” dicen que dijo. En ese momento, la paciente se estabilizó delante de sus hermanas y su padre que quedaron atónitos. Al día siguiente, todos los rastros de la enfermedad desaparecieron. Desde ese momento nació la advocación a Nuestra Señora de la Sonrisa. La Virgen ayuda a los afligidos por la pena, la enfermedad y la depresión, intercediendo por aquellos que las padecen.

Authorbaiglesias

I am Miguel Cabrerta Journalist and BA IGLESIAS founder`s . Currently living in Buenos Aires, Argentina. My interests range from religious tourism to writing. I am also interested in sports and running.

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