San Ignacio de Loyola, sus retablos (parte 1)

La parroquia San Ignacio de Loyola es una obra de arte en si misma. Cada uno de sus retablos representan un momento en la historia de la fe cristiana.

Retablo de Nuestra Señora de los Dolores

Realizado por Isidro Lorea en Buenos Aires, en el siglo XVIII. Es de madera tallada, pintada y dorada, Buenos Aires. De estilo barroco. En los laterales presenta paneles con castillos y torres. Estos aluden a la virtud de la fortaleza de María al morir Jesús. El plano central está ocupado por hornacina con un gran círculo irradiante en el fondo. Y columnas corintias a los lados. El ático tiene un pleno frontal con candelero sobre nubes con un cirio cuya luz, materializada en rayos, simboliza a Cristo Luz del mundo.

La imagen de Nuestra Señora de los Dolores Madera es de tallada y policromada, de un metro y medio traída de España, en el siglo. XIX. Es una Imagen de vestir. Presenta vestimentas negras, un pañuelo para secar sus lágrimas, y su Corazón atravesado por una espada. Alude a la profecía de Simeón en la Presentación de Niño Jesús en el Templo: “…a ti una espada te atravesará el corazón” (Lc 2:35).

Sagrario

En este Retablo se reserva el Santísimo Sacramento. Es un lugar dedicado a la oración y al encuentro personal con Jesús Sacramentado. A su derecha  hay dos bajorrelieves de un conjunto de cuatro ubicados a ambos lados. Realizados en mármol de Carrara blanco y marcos grises del mismo material. Es de Italia del siglo. XVIII. Tiene representaciones de la vida de Cristo. La Resurrección, la ascención mientras los guardias se sorprenden y atemorizan. Arriba a la izquierda las tres cruces de la montaña del Calvario. La Piedad, Cristo en el regazo de la Virgen, al fondo el Gólgota con las tres cruces y la Ciudad de Jerusalén. En primer plano los atributos de la Pasión, corona de espinas, clavos, tenazas, martillo y la calavera de Adán.

Retablo de Santiago Apóstol

Construido a fines del siglo XVIII por Juan Antonio Gaspar Hernández. Es de madera tallada, pintada y dorada. Erigido en honor al Apóstol por la comunidad gallega en Buenos Aires. Predominan los elementos referidos al Santo Patrono de España: bordón y calabaza, esclavinas con veneras, zurrón, mitra, tiara, báculo, corona y cetro. Como también los temas referentes al triunfo cristiano sobre los moros: armaduras, cascos, capacetes, turbantes, arcos, flechas, espadas y alfanjes. Culmina en el ático con un gran panel central con el escudo de Galicia y dos elementos apiramidados con la estrella compostelana de ocho puntas.

La imagen del apóstol pertenece a José Ferreiro. Es contemporánea al retablo. Realizada en madera tallada, policromada y dorada. La imagen lo presenta como apóstol y peregrino. Está inspirada en la escultura pétrea de Compostela, con la leyenda que lo proclama la tradición española como defensor y patrono.

En la repisa laterales vemos dos imágenes realizadas por Domingo Talarn y Ribot en madera tallada y policromada, a fines del siglo XIX.  A la izquierda San Buenaventura de Viterbo. Se lo presenta con birrete doctoral en actitud de escribir el libro que sostiene. Viste roquete y capa magna morada sobre túnica marrón de la orden. A la derecha, San Antonino de Florencia. Se lo presenta con los ornamentos arzobispales.

Retablo de la Medalla Milagrosa

Se lo atribuye a Juan Antonio Gaspar Hernández. Es de fines del siglo XVIII. Realizado en madera tallada, pintada y dorada.

Retablo de San Judas Tadeo

Es de estilo barroco, su composición se desarrolla frontalmente respetando la distribución del retablo tradicional. En las laterales, hay repisas con las imágenes de San Expedito y de Santa Lucía. En el nicho superior central del ático, una imagen de Santa Bárbara. Madera tallada y policromada realizada en las misiones jesuíticas.

Retablo de Santa Teresa de Jesús.

Construido en Buenos Aires a mediados del siglo XVIII.  Es de madera tallada, pintada y dorada. De estilo barroco, la estructura está compuesta según el gusto hispano imperante en Buenos Aires en la época. La talla se debe, muy probablemente, a un artesano guaraní de las misiones jesuíticas. El ara presenta composición aplicada: libro abierto sobre palmas y bonete con borlas. La hornacina apaisada en el eje del banco. El nicho central en medio círculo con marco de columnas. El Escudo del Carmelo, timbrado por corona, ocupa el ático.

La imagen de la Santa es del siglo XIX. Realizada en madera tallada y policromada.

Retablo de la Virgen de Covadonga

Lo hizo Juan Antonio Gaspar Hernández. Madera tallada, pintada y dorada, Buenos Aires, segunda mitad s. XVIII.

De estructura clasista, se destaca su traza arquitectónica y la mesurada decoración de los ábacos limitados por líneas rectas. Es similar al de Santiago Apóstol por mostrar en sus decoraciones símbolos alusivos al triunfo de España contra los moros.

En madera tallada y policromada se realizó a fines del siglo XVIII la imagen de la Virgen. Es una pieza de vestir, se presenta con el Niño y la rosa, que es su atributo, corona y halo de bronce. Viste túnica y rostrillo blancos y manto rosa. Los atributos de la Virgen, se perdieron en 1955. 

Retablo del Calvario

Ubicado en la nave lateral derecha, en la capilla extrema opuesta al crucero. sigue los lineamientos del barroquismo hispano contemporáneo. En el sotabanco restan sólo dos tableros, a la derecha, el gallo que oyó San Pedro, y a la izquierda, el pilar de la flagelación. en el banco se observan tallados del Cordero sobre el altar del holocausto, la Zarza ardiendo, el Arca de Noé, pectoral levítico, cántaro, cucharón y vara, y angarillas transportando los seis panes de la Propiciación. En el centro del ático, el simbólico triángulo con el ojo de Dios rodeado por círculo de nubes y rayos expandidos.

El Crucifijo y Calvario estan realizados en madera tallada y policromada. Es una escultura de bulto, presenta a Cristo en el momento de la expiración dirigiendo su mirada hacia lo alto. Es el Cristo de la Agonía, de contenido dramatismo, que integra un Calvario junto con la Dolorosa y San Juan. La Cruz. Lo hizo Isidro Lorea en madera, con molduras perimetrales, y tiene tres cantoneras doradas; sirve de apoyo al Crucificado, pero le perteneció al Cristo de la Buena Muerte.

Retablo de Santa Rita

Es de Madera tallada, pintada y dorada. De estilo ecléctico y de estructura plana. El marco de la hornacina, con su repisa, de estilo rococó, son originarios del s. XVIII. En el ático, un tondo vidriado que representa a Santa Teresa.

La imagen también en madera tallada, policromada y dorada originaria del Alto Perú. Es una escultura de bulto posterior a la expulsión de los jesuitas. Se la modificó a fines siglo XIX siendo compuesta con las manos y la cabeza de una imagen de vestir. Está de pie, con el hábito y manto negro de la orden. La distingue la llaga en la frente, que le produjo una espina que se desprendió de la corona de Cristo durante un éxtasis, y por el Crucifijo que sostiene en sus manos. Es Patrona de las causas imposibles y de los necesitados.

Fuente: Agradecemos a la Parroquia San Ignacio de Loyola por la información brindada

Authorbaiglesias

I am Miguel Cabrerta Journalist and BA IGLESIAS founder`s . Currently living in Buenos Aires, Argentina. My interests range from religious tourism to writing. I am also interested in sports and running.

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