El Relieve Ornamental de la Catedral

El relieve ornamental para el tímpano del frontón de la Catedral Metropolitana, lo realizó escultor francés Joseph Dubourdieu. Cuando le pidieron que realizara la obra para llenar ese friso triangular de 42 metros de ancho, Dubourdieu pensó en una imagen bíblica que trasmitiera amor y reconciliación. Representó el reencuentro del patriarca hebreo José con sus once hermanos y su padre Jacob. Jacob y José son las figuras centrales del cuadro. Alli se observa al padre inclinándose hacia su hijo quien avanza para abrazarlo. La escena, según las Sagradas Escrituras, ocurrió cuando Jacob fue a Egipto. Por eso el artista pensó en las pirámides y decidió incluirlas como fuerte referencia detrás de la escena del abrazo. La connotación era obvia: Buenos Aires, la hermana próspera y segregada, se reconciliaba con la Confederación Argentina en fraterno pacto de unión (San José de Flores, 1859).

catedralLa obra de la Catedral fue aprobada en 1860 y concluyó el 19 de junio de 1863. Fue muy apreciada por la crítica contemporánea. Tanto por su mérito artístico como por el impacto de su simbolismo. Tan expresivo del cese de las luchas civiles entre Buenos Aires y la Confederación.

Los especialistas sostienen que lo más difícil de resolver fueron los extremos del friso. Su forma triangular hizo que el espacio quedara, por esa cuestión geométrica, más reducido en altura. Sin embargo, Dubourdieu le encontró la vuelta al desafío e incluyó animales. Así ubicado el tímpano de la Catedral aportó una imagen acorde a lo que merecía la importancia del edificio

Ciertamente, en una ciudad prácticamente vacía de monumentos conmemorativos y artísticos, debió llamar la atención. Michael George Mulhall, en su “Manual de las Repúblicas del Plata” la menciona, aunque omite el nombre del autor y, correctamente, la tipifica como “alto-relieve”.

Esta observación del director del The Weekly Standard (primer periódico de habla inglesa de la Ciudad) es interesante por cuanto pudieron disponer de información contemporánea a la aplicación de las esculturas, que, en su conjunto, suelen llamarse erróneamente “bajorrelieve”.

Ya que el contrato que firmó Dubourdieu con el Gobierno del Estado de Buenos Aires (informe del Ministro de Gobierno, D. F. Sarmiento, al Gobernador Mitre, del 20 de diciembre de 1860), se habla de “bajosrelieves” (sic), cuyo modelo definitivo debía seleccionar el gobierno.

Se aclaraba, también, que los materiales para la hechura de las figuras serían:

 “ladrillos fuerte y sólidamente ligados al muro con hierros y éstos en cantidad suficiente para que el todo no forme sino un cuerpo y no sufra movimiento alguno”.

El costo total de los trabajos ornamentales (que incluían los doce capiteles corintios, cornisas y friso) ascendió a $ 300 mil moneda corriente. Le dieron un anticipo de $ 25 mil a favor del escultor contratista.

La autoría del artista francés se demostró con el hallazgo del contrato en el Archivo General de la Nación. El documento vino a confirmar la versión ya establecida. Ya que tuvo sus contradictores afirmando, por ejemplo, que las figuras las había realizado un preso.

En aquéllos años, el Gobernador Mitre mandaba hacer otro monumento vinculado a la concordia: el templo de la Virgen de la Paz en Lomas de Zamora.

El historiador y arquitecto Alberto S. J. de Paula en un trabajo explica la utilización de esta escena bíblica en la Catedral del siguiente modo:

El relato bíblico está contenido en el capítulo 45 del Génesis. La comparación entre hermandad de las doce tribus de Israel y la unión de las catorce provincias argentinas, surge de una relación entre la historia sagrada y la profana que es coherente con el doble rol del monumento. Pues si por su antigüedad y jerarquía, la Catedral de Buenos Aires es el templo con mayor significación en el orden eclesiástico, también su emplazamiento, su historia y su mérito arquitectónico le confieren un alto valor emblemático en el patrimonio civil. 

Otras obras de Dubourdieu

Después de terminar las esculturas, el artista regresó a Europa y sus datos se perdieron entre la niebla del tiempo. Sin embargo, Joseph Dubourdieu no sólo dejó esa huella de su paso por Buenos Aires. También realizó otras esculturas que aún se conservan en espacios públicos de la Ciudad. En 1856 realizó la estatua que corona la Pirámide de Mayo. Mal llamada la “Libertad” o “República”, cuando se trata de “Bellona”, una diosa romana de la guerra. Dubourdieu ejecutó, también, cuatro figuras alegóricas (comercio, agricultura, ciencias y artes), en cemento. En principio colocadas en los ángulos de la Pirámide. En 1875 fueron retiradas y ubicadas frente a la Basílica de San Francisco, en la calle Alsina.

Authorbaiglesias

I am Miguel Cabrerta Journalist and BA IGLESIAS founder`s . Currently living in Buenos Aires, Argentina. My interests range from religious tourism to writing. I am also interested in sports and running.

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