Parroquia Señor del Milagro de Colegiales

La actual Parroquia Señor del Milagro se inauguró como capilla pública el 11 de junio de 1977. Se erigió en parroquia por decreto del Cardenal Aramburu el 12 de junio de 1983.

En el año de su erección la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires cedió un terreno (Moldes 1110) para edificar el nuevo templo. En 2016 se reglamento la ley de tenencia definitiva. Aun la iglesia no ha comenzado a construirse conoce el proyecto haciendo clic aquí.

En la actualidad funciona en una casa con las incomodidades que eso trae. Te compartimos una imagen 360º para que puedas interpretar lo que decimos.

El Señor del Milagro de Salta

La Fiesta del Milagro tiene en la provincia de Salta, en el Norte argentino, una mística que emociona al quien la experimenta. Todos los años, desde el 1 de septiembre parten los peregrinos de todos los pueblos de la provincia. Llegan a la capital provincial entre los días 13 y 14. Los penitentes viajan, también, con los patronos de su localidad.

Las decenas de miles de almas son saludadas a su paso. Al llegar a la Catedral Basílica de Salta, ingresan en procesión hacia el altar de la Virgen del Milagro, y se retiran por el Altar del Señor del Milagro. La fiesta del Milagro congrega a mas de 800 mil fieles.

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La Fiesta del Milagro, su historia

Fray Francisco de VictoriaObispo del Tucumán, estuvo presente en la fundación de Salta en 1582. Al terminar su servicio pastoral regresó a España. Desde allí mandó dos baúles para América. Uno contenía a la imagen de la Virgen del Rosario para la provincia de Córdoba. El otro con el Señor Crucificado para la Iglesia Matriz de Salta.

Tiempo después la imagen del Cristo Crucificado llegó a su destino y la ubicaron en el Altar de las ánimas.

Nace la celebración

Cien años después, un 10 de septiembre, la tierra comenzó a temblar en la región donde se asentaba la ciudad de Salta. El pueblo acudió a la Iglesia Matriz y le pidió a la Virgen, que intercediera para salvar ala ciudad y de sus habitantes. Cinco días después los temblores no cesaban.

El jesuita José Carrión, rezando para que la situación finalizara, escuchó que una voz le pedía sacar al Santo Cristo, abandonado en el Altar de las Ánimas, para que cesaran los terremotos. El sacerdote dio aviso a las autoridades eclesiásticas del mensaje recibido.

Entonces las campanas del templo llamaron a la penitencia, invitando a la primera procesión. A la misma acudieron las autoridades civiles y militares junto a los pobladores, presididos por los sacerdotes. Así nace el Milagro de la conversión de un pueblo.