Parroquia Patrocinio de San José

La parroquia Patrocinio de San José fue erigida en marzo de 1944 y bendecida el 15 de octubre de 1949.

La construcción se realizó con los aportes de la familia Braun:  Mauricio Elias Braun Hamburger y su esposa Josefina Maria Manuela Menéndez Behety.  Fue como acción de gracias por sus bodas de oro. Decidieron asi construir y donar un templo, con su respectiva casa parroquial. El entonces Cardenal Santiago Copello, aceptó esta donación. Para ello subdividió las parroquias Nuestra Señora del Carmelo y la del Santísimo Redentor. En 1895 Braun, que ya era un acaudalado empresario ruso residente en Chile, se casó con la hija mayor del llamado “rey de la Patagonia”, Josefina. Este vínculo posibilitó la asociación de las fortunas de ambas familias y abrió nuevas oportunidades de negocios en la Argentina y Chile.patrocinio

Su primer párroco fue Manuel Menéndez. Él a su vez tuvo el privilegio de ser el primer obispo de la Diósesis de San Martin (Buenos Aires) en 1961.

Esta casi desprovista de imágenes, parece tallado en una gran masa de piedra. Los confesionarios son de mármol del mismo tono que las paredes, creando la sensación de continuidad. El detalle imperdible son sus altares laterales con representaciones bíblicas en venecitas doradas.

La parroquia sigue ligada a la familia Braun-Menendez Behety. En octubre de 2017 falleció el sacerdote Rafael Braun, tio del Jefe de Gabinete Marcos Peña. Se realizó una misa de cuerpo presente en la parroquia. Rafael Braun nació en Buenos Aires el 19 de marzo de 1935. Se ordenó sacerdote el 22 de septiembre de 1963. Era doctor en Filosofía por la Universidad de Lovaina (Bélgica). También licenciado en teología por la Universidad Católica Argentina.

 San José, esposo de la Virgen María

Oriundo de Belén, José pertenecía a la estirpe del rey David. Según expresión de los evangelistas, era un artesano, pobre de bienes materiales. Pero su gloria estriba en haber sido esposo de la Virgen María y padre adoptivo de Jesús. El Evangelio lo llama “varón justo”. Su misión consistió en proteger el nacimiento e infancia de Jesús y velar por el honor y prestigio de María. Después desapareció calladamente, como había vivido. Nada se sabe de su muerte. Ciertos indicios, sin embargo, llevan a la conclusión de que habría muerto en el momento en que comienza la vida pública de Jesús. Pío IX lo proclamó patrono de la Iglesia Universal.