Parroquia María Madre de la Iglesia

La Parroquia María Madre de la Iglesia se erigió como parroquia en septiembre de 1968. Lo hizo el Cardenal Aramburu. La primera piedra fue colocada el 30 de julio de 1972. Toda la sede parroquial fue concluida en 1981. El diseño es obra del arquitecto Pedro Antonio Kechichian. Funcionó desde su erección, y hasta que estuvo concluida la primera parte de la sede parroquial (1976), en la Iglesia de Lourdes (Rivadavia 6280).

Cuando se la ve desde la vereda de enfrenta, no se puede dejar de tener un pensamiento de comprensión por ese edificio que parece apretado por dos importantes torres de viviendas.

Allí, en perspectiva se observa una sola campana sin campanario que la proteja. La construcción es sencilla, en un terreno de 8 por 50 metros. Ciertos domingos el templo queda pequeño y los feligreses participan de la celebración en el atrio. Al que se accede por una escalinata desde la calle.

Dos murales realizados sobre cerámica flanquean la entrada. A la izquierda “Jesús el Cristo hijo de Dios Salvador” y a la derecha “María Madre de la Iglesia”. El altar tiene un hermoso cuadro de la Santísima trinidad. Las paredes interiores son de ladrillo a la vista y el Vía Crucis está representado por sobre-relieves.

San Peregrino

El templo posee una imagen de San Peregrino o San Pellegrino Laziosi, protector y patrono de los enfermos de cáncer. El primer día de cada mes a las 19:00 se oficia una misa por los enfermos y sus familiares.

Pellegrino nació en Forli, Italia en una familia acomodada en 1260. En su juventud fue muy violento, se envolvió en la política en un partido que rechazaba al Papa.

Durante una revuelta, el Papa envió a San Felipe Benizi como mediador. Este fue golpeado en el rostro por Peregrini y Felipe ofreció la otra mejilla. Peregrino quedó impresionado y se arrepintió, convirtiéndose al catolicismo. Ya convertido, San Peregrini fue un gran líder que llevó a muchos a Cristo.

Por medio de visiones, la virgen le indicó que fuese a Siena y se uniera a la Orden de los Servitas. Allí fue S. Felipe Benizi quién lo recibió en los Servitas. (S. Felipe Benizi es modelo de reconciliación). Peregrini hizo mucha penitencia, observando una vida de silencio y soledad. Mas tarde fue enviado a Forli para fundar una casa de la Orden.

Fue un sacerdote modelo con gran fama de predicar con fervor y de confesor. Sufrió de cáncer en un pié por lo que decidieron amputárselo. La noche antes de la operación se la pasó en oración. Al día siguiente estaba completamente sanado. Por este milagro su fama creció.

A %d blogueros les gusta esto: