La Puerta del Comulgatorio

En la mañana del día 5 de julio de 1807, cuando el ejército británico se dispuso a conquistar Buenos Aires, el monasterio Santa Catalina de Siena del barrio, de Retiro, fue ocupado por tropas pertenecientes al 5º regimiento inglés. Los atacantes penetraron por la pequeña puerta del comulgatorio que comunica con el coro bajo y permanecieron en el lugar hasta el día 7 del mismo mes.

Allí recibimos de rodillas en un profundo silencio: acabábamos de prepararnos para la muerte que creíamos cierta… Unos apuntaban con fusiles; otros nos asestaban con las bayonetas; y otros nos amenazaban con sus espadas…

así relato el primer contacto con ejército invasor la priora del convento, Teresa de la santísima Trinidad en una carta fechada el 27 de setiembre de 1807.

Encerradas en una celda a oscuras y sin otro alimento que  “…el Santísimo Cuerpo de nuestro amabilísimo Redentor Jesucristo en la comunión del día anterior…”, las religiosas no fueron agredidas físicamente por los soldados. El convento sufrió un destrozo importante: la puerta fue rota a hachazos, ropas, camas y muebles fueron robados, rotos, o utilizados para los enfermos. El templo fue profanado; rompieron imágenes, robaron adornos y los pocos vasos sagrados que no se habían enterrado. SEGUÍ LEYENDO…

Miguel Cabrera ®

El Segundo Templo de la Compañía de Jesús

Los jesuitas José Sató y Juan Coris, colocaron la piedra fundamental en ese año, pero la edificación comenzó en 1872. Las obras fueron posibles gracias a los generosos aportes de las familias Lavallol y Marcó del Pont. En la construccion participó el arquitecto Pedro Luzetti. La obra se inauguró sin terminar, con altares provisorios, sin torres y sin revoque, en 1876.

Este templo, cuya terminación definitiva llevó 25 años, fue el segundo templo construido por la Compañía de Jesús en esta ciudad. La primera fue la de San Ignacio (Bolívar y Alsina), que data del siglo XVII. Me contaron en la iglesia que para terminarla Pedro Luzetti viajo a entrevistarse con el papa Pio IX para pedirle ayuda para concluir la iglesia. El papa, muy generoso, le entrego una caja de marfil que él utilizaba para tomar rapé y le dijo que la rifara. El arquitecto cumplio el pedido de su santidad y recaudó cinco mil pesos.

El templo incluye detalles valiosos de ornamentación, frescos alegóricos, altares de mármol y bronce traídos de Marsella y Barcelona. Gracias a los aportes realizados por familias pudientes, fue posible la construcción del altar mayor, uno de los más artísticos de Buenos Aires. SEGUÍ LEYENDO…

Miguel Cabrera

El Llamado de Dios

Fue la iglesia a la que la familia Bergoglio, que vivía a pocas cuadras de allí, asistía para la celebración de la misa dominical. También fue el lugar que Jorge Bergoglio frecuentó de chico cuando formaba parte de la Acción Católica. Tal vez sea por eso que el ahora Francisco mantuvo siempre un lazo especial con el templo de su infancia y adolescencia. Allí fue donde -cuenta el párroco Gabriel Marronetti al diario La Nación en la edición del 15 de marzo de 2013- , siendo un joven de 17 años, escuchó por primera vez el llamado de Dios para seguirlo como pastor de la Iglesia. Un 21 de septiembre, antes de ir a celebrar el Día de la Primavera con sus amigos, Bergoglio decidió pasar por el templo de Flores, contó Marronetti a la nacion. “Entró y un padre estaba predicando la homilía. Él la escuchó, le gustó y al final de la misa le preguntó al sacerdote si lo podía confesar”, detalló. Fue durante esa confesión cuando se dio cuenta de que Dios lo estaba esperando, agregó el párroco. SEGUÍ LEYENDO…

© Miguel Cabrera

40 Años Después

El lunes 4 de julio de 2016, día exacto de la masacre de los palotinos 40 años atrás, por la mañana se rezó en vigilia desde las 8:00 y por la noche se celebró una misa en la parroquia presidida por el cardenal primado de la Argentina y arzobispo de Buenos Aires Mario Aurelio Poli y concelebrada por más de 40 sacerdotes procedentes de diferentes diócesis del nuestro país. También allí el nuncio apostólico en la Argentina, monseñor Emil Paul Tscherrig, bendijo el cuadro que embelleció el encuentro –ubicado a la derecha del altar, obra de la artista Roxana Salvatori y que fue entronizado días después. SEGUÍ LEYENDO…

© Miguel Cabrera