Convento de las Victorias, una vez se salvo por milagro

En mayo de 2014 la Cámara en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires ratificó la prohibición de demoler la Iglesia y el Convento de las Victorias,un edificio neogótico de 130 años que ocupa 2600 metros cubiertos frente a la plaza Libertad en el barrio de Retiro, que la propia Congregación del Santísimo Redentor pretendía demoler para erigir en su lugar una torre de departamentos.

El tribunal ratificó “la defensa del patrimonio histórico de la ciudad que iba a ser lesionado por la destrucción de una de las Iglesias más antiguas de Buenos Aires”, según explicó la abogada Amparo Casasbellas, representante de Basta de Demoler.

SEGUÍ LEYENDO …

Miguel Cabrera ®

La primera Iglesia de planta redonda de Buenos Aires

La Parroquia de la Inmaculada Concepción es conocida popularmente como “La Iglesia redonda” o “La Redonda”, por su forma de estilo renacentista.

La construcción fue encomendada al ingeniero don Nicolás Canale. Luego del fallecimiento de éste, ocurrido en 1876, fue continuada por su hijo José, interviniendo en las últimas etapas el arquitecto don Juan Antonio Buschiazzo.

La ciudad cuenta con sólo dos templos de planta circular, la Redonda de Belgrano fue la primera. La otra es la Redonda de Puerto Madero.

SEGUI LEYENDO …

®Miguel Cabrera

Nuestra Señora del Carmen de Urquiza

En 1912, para darle mayor amplitud al templo, se construyó a ambos lados de los muros existentes dos naves laterales con acceso a la nave central. Las aberturas de los ventanales fueron cubiertos con hermosos vitraux, donados por la familia Mengani. Al techo de chapas de cinc, fue necesario elevarlo para poder construir una loza con el cielo raso abovedado, el que está sostenido por paralelas columnas con bases y capiteles artísticamente moldurados.
Las puertas del pórtico las decoraron con vitrales con imágenes de San Fernando y San Antonio, los que fueron donados por los matrimonios Fernando González y don Antonio Canicoba.
Con el objeto de mejorar el aspecto edilicio del exterior de la iglesia, procedieron a modernizar las líneas del frente; para ello, construyeron en el atrio un pórtico cubierto por una losa colocada en forma de alero el que sostenía sobre sus capiteles el frontispicio de forma triangular.
Para completar la obra, elevaron la torre agregándole en la cúpula un cuerpo piramidal coronado por una artística cruz de hierro, por último al campanario le anexaron una nueva campana, donación de los esposos González y como nota descollante aplicaron a la torre un reloj eléctrico, obsequio de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. SEGUÍ LEYENDO…
®Miguel Cabrera

La Cripta que esconde una joya inadvertida

Ubicada en el subsuelo de la Basílica del Santísimo Sacramento, en el barrio Retiro, la cripta fue inaugurada en 1911, cuatro años antes que el templo del nivel superior. Entre las puertas de la entrada, se ve la tumba de la benefactora de la Basílica, en una capillita que corresponde a la base del campanario central. Construida en un estilo románico más sencillo que el templo principal, la cripta está hecha con materiales de la calidad más alta que se encontraba en Europa a principios del siglo XX: piso granítico de Alemania; mármoles y luminarias de Italia; columnas de piedra de una sola pieza, y bancos de maderas de Brujas, Bélgica.

El altar, revestido de piedra ónix conserva una “joya que pasa inadvertida”, según me dijo el padre Leopoldo Jiménez Montenegro, párroco de la basílica en 2011, que es el baldaquino, es una especie de templete donde se coloca la custodia con el Santísimo para su adoración. “Esa cúpula es una sola pieza de ónix muy difícil de conseguir” comentó el párroco.

La construcción fue diseñada en París por los arquitectos franceses Chauvet y Coulomb y ejecutada, bajo la dirección técnica del italiano Ernesto Vespignani. Quien quitó del proyecto inicial dos hileras de columnas, con las que Mercedes Anchorena mandó construir otra iglesia: Nuestra Señora de las Mercedes, hecha en su honor, en Echeverría al 1300, en Belgrano.

SEGUÍ LEYENDO…
© Miguel Cabrera

La Puerta del Comulgatorio

En la mañana del día 5 de julio de 1807, cuando el ejército británico se dispuso a conquistar Buenos Aires, el monasterio Santa Catalina de Siena del barrio, de Retiro, fue ocupado por tropas pertenecientes al 5º regimiento inglés. Los atacantes penetraron por la pequeña puerta del comulgatorio que comunica con el coro bajo y permanecieron en el lugar hasta el día 7 del mismo mes.

Allí recibimos de rodillas en un profundo silencio: acabábamos de prepararnos para la muerte que creíamos cierta… Unos apuntaban con fusiles; otros nos asestaban con las bayonetas; y otros nos amenazaban con sus espadas…

así relato el primer contacto con ejército invasor la priora del convento, Teresa de la santísima Trinidad en una carta fechada el 27 de setiembre de 1807.

Encerradas en una celda a oscuras y sin otro alimento que  “…el Santísimo Cuerpo de nuestro amabilísimo Redentor Jesucristo en la comunión del día anterior…”, las religiosas no fueron agredidas físicamente por los soldados. El convento sufrió un destrozo importante: la puerta fue rota a hachazos, ropas, camas y muebles fueron robados, rotos, o utilizados para los enfermos. El templo fue profanado; rompieron imágenes, robaron adornos y los pocos vasos sagrados que no se habían enterrado. SEGUÍ LEYENDO…

Miguel Cabrera ®