A principios del siglo XIX llegó a estas tierras un escosés que instaló en el barrio de San Telmo un almacén de ramos generales. John Malcolm, asi era su nombre, creció económicamente gracias a lo prospero de su negocio. Agradeciendo a Dios por todo lo que le había dado en su nuevo hogar, decidió comprar terrenos para realizar obras solidarias. Entre ellas, y una de las más destacadas, es la escuela San José. La misma se instaló en las anteriores Segunda Serrano y Tucumán, o sea, Gurruchaga y Castillo de nuestros días.

Por iniciativa de Fernando Bourdieu, presidente del Consejo de Señores de la Sociedad de San Vicente de Paúl, se donaron en 1911 unos terrenos, en la calle Serrano al 700, para que se construyera allí un Hogar para el alojamiento de matrimonios ancianos, encargándose su administración y cuidado a la Conferencia Vicentina de la Parroquia de Balvanera. El nombre del Hogar debía ser “Santa Clara”, en recuerdo de María Clara Bourdieu, hija del donante. El mismo tenía un pequeño oratorio que también usaba la feligresía del barrio.

En 1955, y merced a las gestiones del Cardenal Santiago Luis Copello ante el Consejo Superior de los Vicentinos, éstos ceden el oratorio del Hogar para que funcione en forma provisoria como parroquia, hasta encontrar un lugar definitivo que pueda reemplazarlo. Fue también el último decreto de erección de Copello, del cual resumiremos en otro posteo.

En Agosto de 2002 el entonces Arzobispo de Buenos Aires Cardenal Jorge M. Bergoglio dispone el traslado del templo parroquial Santa Clara de Asis a la hasta entonces Capilla del Colegio San José, su actual sede en la calle Gurruchaga  1012, denominándose en adelante «Parroquia Santa Clara de Asís ~ Iglesia de San José».

Tres cuadras y media de distancia significó físicamente el traslado entre la antigua sede y la actual. En el antiguo oratorio del Hogar, hoy convertido en museo,  permanecen aún el último altar post Concilio y el Sagrario, mudos testigos de tantas décadas de religiosidad barrial.

Los vitrales que podemos observar al ingresar fueron donados por diferentes familias del barrio algunos en memoria de sus familiares. En mayo de 2004 el Arzobispado de Buenos Aires adquiere la propiedad de la calle Castillo 654 para que funcione como casa parroquial. En 2016 se realizaron trabajos de restauración en las imágenes, en el fresco de la cúpula del ábside, con unos detalles bellísimos. También se impermeabilizaron los muros exteriores. Y se colocó un relicario de Santa Teresa de Calcuta junto a una imagen de la misma.