La Virgen de la Luz es la patrona de los electricistas y plomeros y podenos encontrarla en la Parroquia Santo Cristo en  Av. Gral. Fernández de la Cruz 6820.

Su origen se remonta al 3 de noviembre de 1949 cuando llegaron a nuestro país, en el buque Génova, inmigrantes italianos. De la aldea calabresa de Presinaci dos hermanas trajeron en sus baúles dos imágenes de la Virgen de la Luz, de aproximadamente 60 cm, que sus padres les entregaron para que las protegiese en su largo camino. Esas dos imágenes son dos reliquias que un escultor hizo en arcilla y que esta familia cuidaba con mucho amor. Ellas se instalaron en el límite Sur de la ciudad, en un barrio llamado Villa del Riachuelo.

En 1950 llegaron al barrio más inmigrantes de Presinaci  y juntos mandaron tallar una imagen más grande para poder venerarla como lo hacían en su pueblo. En 1953 se le pidió a un vecino de apellido Vallone que hiciera el altar para la Virgen de la Luz en la Iglesia del Santo Cristo. En septiembre de ese año, Monseñor Tato coronó a la Virgen en el patio de la iglesia y luego fueron en procesión hasta el altar, y allí el Cardenal Copello la entronizó.

Al principio, tal como se hacía en Italia, la fiesta de la virgen se realizaba el tercer domingo de setiembre, pero desde hace mas de veinte años, la fiesta se realiza el tercer sábado de dicho mes para así poder festejar, junto a la Virgen de la Luz, la Exaltación de la Cruz, que coincide con esa fecha.

La fiesta consiste en una novena previa en distintas esquinas del barrio. Llegado el día se organiza una procesión con la Virgen y el Santo Cristo, en forma separada, para luego juntarse en la plaza principal de Villa Riachuelo y desde allí, Madre e Hijo procesan juntos hasta la Iglesia, seguidos por más de un centenar de peregrinos, que año tras año los acompañan dado que poseen muchos devotos.

La historia de esta virgen se remonta al año 1500, cuando fue creado el Convento Dei Cuartieri, hoy llamado Convento de San Agustín ubicado en el pueblo Presinaci, Italia. Allí, un artesano que estaba tallando la imagen de una Virgen para el convento, al finalizar su tarea vio una gran luz ceguadora  que provenía de la Virgen, esa misma luz iluminó todo el recinto. Sorprendido y atemorizado, decidió llamarla Mater Divinis Luminis (Virgen de la Luz).

La representación de la Virgen de la Luz muestra a la Virgen María, sentada sobre una nube, sosteniendo con su mano derecha un alma evitando que caiga al infierno y sentado sobre su rodilla al Niño Jesús.