La parroquia Jesús  de Nazaret, nació como oratorio en lo que se denominaba “El Bajo de Chiclana” en el segundo cuarto del siglo XX. Cuando monseñor Copello dictó el auto de erección lo hizo, a la hora de mencionar la ciudad donde Jesús creció, sin la letra “h” final, como variante consagrada de la época.

Las imágenes que se ven al ingresar al templo (que se encuentra en la esquina de avenida de La Plata y Chilavert) son, en su gran mayoría, devociones populares en nuestra Ciudad. Salvo cuatro, que por eso las quiero mencionar.

nazaret lagrimas.pngUna de ellas es la Virgen de las Lágrimas. Narra su historia que un humilde matrimonio de origen trabajador en Siracusa, Sicilia, recibió en agosto de 1953 un inesperado y maravilloso regalo de la Virgen. La figura del Corazón Inmaculado de María, de yeso con relieve, que colgaba encima de su cama matrimonial, derramó lágrimas durante cuatro días. Verificado científicamente su origen humano, el fenómeno fue declarado auténtico el 12 de diciembre del mismo por los obispos de Sicilia. Consagrado luego un santuario en su homenaje, los distintos Papas reinantes reconocieron el carácter milagroso del suceso, suplicando a la naciente Virgen de las Lágrimas que las derramadas por ella llevasen concordia a las familias y paz a los pueblos. Vecinos del barrio de Nueva Pompeya, de origen siciliano, promovieron entonces la entronización de la imagen que hoy se encuentra en la capilla del Santísimo, como una forma de perpetuar el recuerdo de su protectora.

nazaret sumalaoOtra es el Señor de Sumalao. Imágen venerada en la localidad de ese nombre, situada 40 kilómetros al sur de la ciudad de Salta. Se trata de una pintura cuzqueña de comienzos del siglo XVII destinada inicialmente a ser trasladada desde su origen hasta la provincia de San Juan y que, al llegar al paraje así llamado, negándose la mula que la transportaba a continuar hacia su destino, tuvo un final similar al de Nuestra Señora de Luján, tomándose como voluntad divina la decisión de permanecer en Sumalao, donde actualmente existe un santuario en el cual se festeja la fiesta patronal el 10 de junio de cada año. A la derecha del ingreso al templo se puede observar una réplica de la pintura original.

nazaret san joseLa tercera está referida al fundador de la Congregación. San José (Josep en catalán) Manyanet nacido el 7 de enero de 1833 en Tremp (Lérida, España), fue fundador de dos congregaciones religiosas: los Hijos de la Sagrada Familia y las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret con el propósito de promover el culto a la Sagrada Familia y fomentar la educación cristiana de niños y jóvenes. San José Manyanet fundó la revista “Sagrada Familia”, escribió varios libros para propagar dicha devoción y para la formación de los religiosos, las familias y los niños. Con el mismo fin, inspiró la erección del famoso templo de la Sagrada Familia de Barcelona. Murió allí en 1901. Fue declarado beato por el Papa Juan Pablo II en 1984 y canonizado por el mismo Papa el 16 de mayo de 2004. Ese año se introdujo en el templo la imagen que lo perpetúa, realizada en España. La contemplamos, elevada, a la izquierda del acceso al presbiterio.

 

nazaret recuerdo de los martires.pngPor último, un cuadro ubicado en el costado derecho de la iglesia inmortaliza a los veinte beatos muertos martirizados durante la guerra civil española de 1936-1939, de los cuales diecinueve eran sacerdotes de los Hijos de la Sagrada Familia, siendo el restante un joven ex alumno que colaboró con los religiosos en el rescate de una imagen de la Virgen, por lo que fue asociado al martirio de los otros diecinueve. El Superior de la Congregación en tiempos del martirio, Padre Antonio Samá, dedicó en su memoria emotivas palabras:

“Ellos han hecho el sacrificio supremo que Dios les ha exigido; han ofrendado sus vidas con una generosidad excepcional comparable a la de los primitivos cristianos, a la de los mártires de todos los tiempos. Recordémoslo con orgullo: somos hermanos de mártires auténticos, como los consagrados por la Iglesia; debemos imitarlos en el sacrificio, cruento, si conviene, más, si no es disposición divina como en nuestros hermanos, con el martirio incruento de una vida en absoluto consagrada a nuestro perfeccionamiento individual y al de la colectividad religiosa que integramos (3 de julio de 1938)”.

El cuadro que se exhibe en la parroquia fue uno de los que se realizaron en España para celebrar su beatificación colectiva, siendo repartido luego a todos los países donde la Congregación tiene sedes.