El 25 de diciembre de 2012 el arzobispado de Buenos Aires a través del decreto  7625/12 declara Santuario a la Parroquia. En los considerandos el entonces Cardenal Bergoglio afirma que se realiza accediendo a una solicitud presentada por los Padres Héctor Luis Zordán y José Reynaldo Capuana.

El 12 de octubre de 1912 llega al Puerto de Buenos Aires el Padre Juan Terracciano. Había salido veinte días antes del Puerto de Nápoles, Italia, con el mandato de fundar una casa de la Congregación de Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María en Argentina.

En 1915 se comienza a concretar la idea de establecerse en una Parroquia dedicada a la Virgen de los Dolores gracias a que María Luisa Nicolorich de Llovet  (nieta del gobernador santafesino Domingo Cullen y esposa del neurocirujano Andres Francisco Llobet introductor de la primer máquina de rayos X al país) dona el terreno que hoy ocupa, frente al Parque Centenario. En esos terrenos se encontraba la cancha del Club Estudiantil Porteño

Esta parroquia ademas es la única creada por el canónigo Bartolomé Piceda que ocupaba interinamente el arzobispadado en medio de una crisis entre el gobierno de Alvear y la Santa Sede por el nombramiento de quien sería el sucesor de Monseñor Espinosa. Esto se produce el 3 de julio de 1932. En la misa estuvieron presentes el Superior General de los Misioneros de los Sagrados Corazones, Francisco Grampone, y autoridades de la Curia Metropolitana. Ese mismo domingo, por la tarde, se traslada procesionalmente la imagen de la Virgen de los Dolores desde el oratorio de la calle Pringles. El templo definitivo recién se inaugura en octubre de 1942.

Acerca de la Advocación

La fiesta de Nuestra Señora de los Dolores es la más universal de todas las advocaciones de la Virgen. No está vinculada a una aparición, sino que recuerda los dolores que sufrió la madre de Jesús. Estos son: La profecía de Simeón, la huida de Egipto, el niño Jesús perdido en el Templo, el encuentro de Jesús y María camino al Calvario, la Crucifixión, el cuerpo de Jesús es bajado de la cruz, el entierro de Jesús. Benedicto XIII extendió universalmente la celebración del “Viernes de Dolores” (viernes anterior al Domingo de Ramos) en 1472 y en 1814 el Papa Pío VII fijó la Fiesta de Nuestra Señora de los Dolores para el 15 de septiembre, un día después a la Exaltación de la Santa Cruz.