En 1938, siendo el cura párroco de la Basílica Nuestra Señora del Socorro del barrio de Retiro, Miguel Lloveras  comenzó las obras de restauración del Templo  y sus dependencias. Demolió la casa parroquial. Año tras año hasta 1953 se realizaron los trabajos de restauración. Cuatro años después, se compra de la casa contigua, sobre Suipacha, para la nueva sacristía y aulas salones para las obras sociales y más adelante el colegio parroquial, también para la ampliación de la Capilla del Señor de los Milagros.

Entre 1991 y 1992 se crea la Fundación del Socorro. Se vuelven a realizar importantes obras de restauración y mantenimiento del Templo y Casa parroquial. Se coloca en el atrio “La Piedad”, grupo escultórico donado por la familia del presbítero Ernesto Mai, bendecido el 14 de septiembre de 1992 por el Arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Antonio Quarracino. SEGUÍ LEYENDO…

©Miguel Cabrera