Una vez quitadas las dos cruces de hierro de la parroquia Inmaculado Corazón de María del barrio de Constitución , la orden claretiana debió recaudar donaciones para la profunda restauración, ya que como el templo no es Monumento Histórico Nacional, no recibe fondos del Estado Nacional, aunque se consiguieron aportes del Gobierno de la Ciudad. La iglesia, como en su inauguración volvió a estar despojada de cruces.

Así, las obras pudieron comenzar a mediados de 2010, aunque se limitaron a la fachada y a las dos torres (que recuperaron las cruces de hierro, aunque se trata de dos versiones alivianadas para exigir menos a la estructura), mientras los trabajos debieron suspenderse en junio de 2011 debido a la falta de fondos.

La restauración estuvo a cargo del estudio de arquitectura Frías Ayerza – Butler, y esta primera etapa terminó en noviembre de ese año. SEGUÍ LEYENDO…

© Miguel Cabrera